Egipto desafía al desierto: 924.000 hectáreas para producir alimentos

08.11.2026

EL CAIRO (Uypress)- El megaproyecto Nuevo Delta utilizará canales, tuberías y agua reciclada para ampliar la producción agrícola. La inversión supera los US$ 15.000 millones y enfrenta importantes desafíos ambientales.

 

Egipto desarrolla uno de los proyectos de transformación agrícola más ambiciosos del mundo: convertir 924.000 hectáreas de desierto en tierras cultivables mediante una gigantesca infraestructura de canales, tuberías subterráneas, estaciones de bombeo y plantas de tratamiento de agua.

La iniciativa, denominada Nuevo Delta (New Delta), busca ampliar la superficie productiva del país, reducir su dependencia de las importaciones de alimentos y generar nuevas oportunidades económicas en una región donde la disponibilidad de agua constituye una limitación histórica.

Según informó el diario argentino Diario Uno, el proyecto se desarrolla al oeste del delta del río Nilo y contempla inversiones cercanas a los 800.000 millones de libras egipcias, equivalentes a más de 15.000 millones de dólares.

Una superficie casi tan grande como Chipre

Las 924.000 hectáreas que Egipto pretende incorporar a la agricultura equivalen a 9.240 kilómetros cuadrados, una extensión cercana a la superficie de Chipre. El proyecto fue anunciado en 2021 y forma parte de una estrategia nacional orientada a incrementar la producción de alimentos y fortalecer la seguridad alimentaria.

Egipto concentra históricamente sus cultivos en el valle y el delta del Nilo, mientras que la mayor parte de su territorio está ocupada por zonas desérticas. La expansión de las ciudades, el crecimiento demográfico y la dependencia de las importaciones de trigo y otros productos agrícolas han impulsado al gobierno a buscar nuevas áreas productivas.

El presidente Abdel Fattah al Sisi inauguró oficialmente el megaproyecto en mayo de 2026, aunque importantes componentes de su infraestructura todavía se encuentran en construcción.

Un sistema gigantesco para transportar agua

El elemento central de Nuevo Delta es una red hidráulica que combina canales a cielo abierto, tuberías subterráneas y estaciones de bombeo. Una parte fundamental del sistema consiste en recuperar aguas procedentes del drenaje agrícola del antiguo delta del Nilo, que anteriormente desembocaban en el mar Mediterráneo.

Estas aguas son conducidas hasta la planta de tratamiento de Al Hammam, cuya capacidad alcanza los 7,5 millones de metros cúbicos diarios. La instalación permite eliminar contaminantes y reutilizar el recurso para nuevos cultivos.

El sistema se complementa con aportes directos del Nilo y fuentes subterráneas. La infraestructura incluye conductos que recorren más de 100 kilómetros y estaciones de bombeo destinadas a elevar el agua hasta terrenos situados por encima del nivel de los canales.

Trigo, maíz y producción agroindustrial

Las nuevas superficies se destinarán principalmente a cultivos de trigo, maíz, hortalizas, frutas y otros productos agrícolas. La iniciativa también comprende carreteras, instalaciones de almacenamiento, redes eléctricas y establecimientos de procesamiento de alimentos.

Las autoridades egipcias esperan atraer inversiones privadas y promover nuevas actividades agroindustriales. El gobierno sostiene que la expansión agrícola permitirá reducir las importaciones, generar empleo y aumentar las exportaciones.

Sin embargo, las 924.000 hectáreas representan la superficie prevista para desarrollar y no tierras que ya se encuentren totalmente incorporadas a la producción.

El riesgo de la salinización

La magnitud de la obra plantea interrogantes sobre su sostenibilidad económica y ambiental. Uno de los principales problemas es la acumulación de sales en los suelos, especialmente cuando se utiliza agua de drenaje agrícola sometida a tratamiento, pero no necesariamente desalinizada.

En ambientes desérticos, las elevadas temperaturas aceleran la evaporación y pueden provocar concentraciones de sales que afectan la fertilidad. También preocupan el consumo energético de las estaciones de bombeo, las pérdidas de agua y la disponibilidad futura del recurso.

Una investigación técnica publicada en octubre de 2026 advirtió sobre limitaciones hidráulicas en algunos canales y la necesidad de mejorar su capacidad de transporte. El desafío será demostrar que una inversión de semejante magnitud puede sostener una producción agrícola estable sin agravar la presión sobre los recursos hídricos.

Nuevo Delta representa así una apuesta estratégica de Egipto por ampliar su frontera agrícola, pero su éxito dependerá tanto de la ingeniería como de la gestión del agua y la conservación de los suelos.

Medio Ambiente
2026-11-08T11:33:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias