SALUD / INFANCIA Y ACCESO VISUAL
El Hospital de Ojos reactivó su laboratorio óptico y produce 30 lentes diarios para escolares
03.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El Hospital de Ojos “José Martí” reabrió su laboratorio óptico tras años de inactividad y ya produce 30 lentes por día para niños del Programa de Salud Visual Escolar. Los pedidos quedan prontos en unos 10 días y se entregan en los propios centros educativos.
La reactivación del laboratorio fue anunciada por ASSE y Presidencia como parte del fortalecimiento del Programa de Salud Visual Escolar. Según explicó el presidente de ASSE, Álvaro Danza, el espacio debió ser puesto nuevamente en funcionamiento después de cinco años de inactividad, con equipos que estaban sin uso y materiales disponibles para confeccionar lentes. Para sostener esa tarea, ASSE contrató por primera vez a un técnico óptico encargado del armado de los anteojos.
El centro especializado “José Martí” lleva entregados unos 350 lentes gratuitos en lo que va del año, fundamentalmente a niños derivados por las pesquisas realizadas en centros educativos. La capacidad actual del laboratorio es de 30 lentes diarios y los pedidos se completan en aproximadamente 10 días, lo que permite cubrir la demanda que surge del programa y entregar los lentes directamente en las escuelas.
El cambio tiene una dimensión social concreta. Danza señaló que antes muchos niños recibían solamente la receta, por lo que accedían a los lentes únicamente aquellos cuyas familias podían comprarlos. Con el laboratorio reactivado, el Estado no solo detecta el problema visual, sino que también entrega la solución, reduciendo una barrera económica que podía afectar el aprendizaje y la vida cotidiana de los escolares.
El Programa de Salud Visual Escolar fue reactivado en 2025 y reúne a varios organismos públicos, con ASSE como coordinador. Su objetivo es detectar a tiempo patologías visuales que puedan dificultar el aprendizaje, especialmente en niños de cinco años. Los controles se realizan en las aulas, con consentimiento familiar, y están a cargo de licenciados en Oftalmología que evalúan agudeza visual y motilidad ocular; si aparece una alteración, se consulta con oftalmólogos para definir la necesidad de lentes.
En su relanzamiento, el programa comenzó por centros Aprender y escuelas rurales, con la meta de abarcar todo el territorio nacional durante el quinquenio. En el primer mes se realizaron unas 200 pesquisas y entre 10% y 15% de los niños examinados requirieron lentes. Durante sus tres años anteriores de funcionamiento, el programa había concretado 15.000 controles e indicado 1.000 lentes.
La Administración Nacional de Educación Pública también destacó el carácter gratuito del programa y su vínculo directo con el aprendizaje. En noviembre de 2025, al informar una entrega de lentes en el Jardín N.º 377 de Montevideo, ANEP recordó que la iniciativa comenzó en ese mismo centro en 2017 y que su finalidad es detectar patologías visuales que dificulten el desempeño escolar.
La importancia sanitaria del programa está respaldada por evidencia internacional. La Organización Mundial de la Salud señala que al menos 2.200 millones de personas tienen deterioro de la visión cercana o lejana, y que en al menos 1.000 millones de casos esa discapacidad visual podría haberse evitado o todavía no fue tratada. También advierte que los errores de refracción no corregidos son una de las principales causas de discapacidad visual en niños y adultos, y que en la etapa escolar pueden repercutir en el rendimiento académico.
El Hospital de Ojos “José Martí” tiene una historia asociada a la ampliación del acceso público a la salud visual. Funciona en el predio del Hospital Saint Bois y desde 2007 se consolidó como centro de referencia oftalmológica, primero con fuerte énfasis en cirugías de cataratas y luego con una cobertura más amplia de patologías oculares. En 2020 alcanzó las 100.000 operaciones quirúrgicas desde su apertura.
La reapertura del laboratorio óptico agrega ahora una respuesta en otra etapa del cuidado visual: la corrección temprana mediante lentes. Para ASSE, implica pasar de la pesquisa a la solución concreta; para las familias, reduce costos y tiempos; para los niños, puede significar ver mejor el pizarrón, concentrarse más y evitar que una dificultad corregible se transforme en una barrera educativa.
Danza adelantó además que ASSE analiza la posibilidad de trasladar los equipos del laboratorio a los lugares donde se realizan las pesquisas mediante un ómnibus especialmente equipado. Si esa línea avanza, el programa podría sumar una dimensión territorial más fuerte, acercando diagnóstico y confección de lentes a escuelas y comunidades alejadas del hospital.
Imagen: Portal Presidencia Uruguay
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias