AGRO / SEGURIDAD ALIMENTARIA

El Niño amenaza el acceso a los alimentos en América Latina y también plantea riesgos para Uruguay

10.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – La sequía asociada al fenómeno de El Niño podría dejar sin acceso suficiente a los alimentos a unos 16 millones de personas en América Latina, según advirtió Lena Savelli, directora regional para América Latina y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.

“Es una situación bastante preocupante. Puede ser uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de la historia reciente”, señaló Savelli a la agencia AFP durante una visita a Honduras para evaluar los efectos de la falta de lluvias.

La advertencia regional también tiene importancia para Uruguay, aunque los impactos climáticos previstos no serán necesariamente los mismos. Mientras Centroamérica y otras regiones afrontan sequías, El Niño suele provocar en territorio uruguayo precipitaciones superiores al promedio y un mayor riesgo de inundaciones.

Esto significa que Uruguay no enfrentaría principalmente una escasez de agua causada por este fenómeno, sino posibles pérdidas productivas, dificultades logísticas y daños sobre cultivos debido al exceso de lluvias.

Precipitaciones intensas en Uruguay

El Instituto Uruguayo de Meteorología proyecta precipitaciones superiores a lo normal en todo el país durante el último trimestre de 2026.

El Sistema Nacional de Emergencias también advirtió que podrían registrarse acumulados de entre 400 y 500 milímetros en períodos de 30 días. En los escenarios más adversos, las lluvias afectarían zonas urbanas, áreas rurales, carreteras y servicios esenciales.

El Gobierno declaró una alerta institucional y comenzó a trabajar sobre siete áreas prioritarias: vulnerabilidad social, salud, seguridad y logística, infancia y nutrición, infraestructura y servicios esenciales, vigilancia hidrometeorológica y gestión de la información.

El episodio alcanzaría sus mayores niveles de intensidad durante noviembre y diciembre, aunque sus consecuencias podrían prolongarse hasta los primeros meses de 2027.

Riesgos para el agro y el abastecimiento

Las precipitaciones abundantes pueden beneficiar las reservas de agua, las pasturas y determinados cultivos después de períodos de déficit hídrico. Sin embargo, cuando son persistentes o muy intensas también generan pérdidas.

El exceso de humedad puede dificultar la siembra y la cosecha, afectar la calidad de los granos, favorecer enfermedades en los cultivos y reducir la transitabilidad de los caminos rurales.

La horticultura y la producción de frutas son especialmente sensibles a las lluvias intensas, el granizo y las inundaciones. Eventuales pérdidas en esos sectores podrían trasladarse rápidamente a los precios que pagan los consumidores.

La ganadería también puede enfrentar dificultades por campos anegados, problemas sanitarios y obstáculos para trasladar animales o acceder a establecimientos rurales.

Las inundaciones, además, pueden interrumpir carreteras y caminos utilizados para llevar alimentos desde las zonas productivas hasta los mercados, centros de distribución y ciudades.

Uruguay también puede recibir el impacto regional

Aunque Uruguay es un país productor y exportador de alimentos, no está aislado de una crisis alimentaria latinoamericana.

Las sequías en otros países pueden elevar los precios internacionales de productos agrícolas, reducir la disponibilidad de determinados alimentos y encarecer las importaciones. También pueden aumentar el costo de insumos utilizados por la producción nacional.

El impacto sería mayor si los problemas climáticos coincidieran con el aumento de los precios de la energía, los fertilizantes y el transporte provocado por la guerra en Medio Oriente.

En ese escenario, los hogares de menores ingresos serían los más afectados, porque destinan una proporción mayor de sus recursos a la compra de alimentos.

Agro
2026-09-10T20:23:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias