El deshielo del último glaciar de México impacta río abajo

09.03.2026

MEXICO (Dialogue Earth/Rodrigo Soberanes*) - El retroceso del glaciar Jamapa es una manifestación del cambio climático que afecta a ríos, comunidades rurales, industrias y ecosistemas marinos Español.

A las nueve de la mañana del último día de mayo de 2025, en la orilla del último glaciar de México, se escuchan suaves crujidos del hielo al derretirse. Las gotas resbalan por estalactitas que cuelgan bajo la plancha de hielo y caen formando los primeros hilos de agua que se filtran en el suelo poroso del volcán Pico de Orizaba.

Así suena y se ve el glaciar Jamapa, en el volcán Pico de Orizaba -también llamado Citlaltépetl-, la montaña más alta de México. De este hielo nace un río que, a lo largo de cientos de kilómetros, toca la vida de millones de personas en el estado de Veracruz, hasta desembocar en el Golfo de México.

Don Hilario Álvarez, montañista de 70 años, se detiene junto al glaciar, a unos 5.300 metros de altitud frente a la cavidad que se ha formado entre el hielo y la tierra. Es tan grande que una persona adulta podría entrar gateando. "El año pasado había un poquito más de superficie [de hielo]. Hoy hay menos y está más delgado", dice Álvarez.

Lo que está claro es que el glaciar Jamapa ha llegado a un punto sin retorno. Un estudio de 2024 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), titulado Anuncio de una muerte inminente, comparó las proyecciones pasadas sobre la evolución del glaciar con la realidad actual. Llegó a la conclusión de que, para finales de esta década, las condiciones climáticas necesarias para que Jamapa siga funcionando como glaciar solo se darían en altitudes similares a las del pico Citlaltépetl.

El punto medio de estas condiciones climáticas necesarias para cualquier glaciar se denomina línea de equilibrio. Por encima de esta línea, el glaciar acumula más hielo del que pierde por el deshielo; por debajo de ella, ocurre lo contrario. A medida que la línea de equilibrio del Jamapa siga subiendo, se producirán cambios que obligarán a reconsiderar si técnicamente sigue siendo un glaciar o no. Así lo afirma Guillermo Ontiveros, investigador principal del estudio. "¿Cuándo decimos que un glaciar deja de existir? No hay consenso aún", dice Ontiveros, que también es montañista.

Lo que sí parece inevitable, sostuvo Ontiveros, es que el Jamapa se fragmente en dos cuerpos de hielo, uno alto y otro bajo. Esa división puede ocurrir en cualquier momento y eso "puede interpretarse ya como la muerte del glaciar".

A lo largo de su vida, Álvarez ha visto desaparecer todos menos uno de los 14 glaciares que tenía esta montaña.  Aquella mañana, los sonidos bajo el hielo le parecieron una despedida. "Tal vez nos vamos a extinguir juntos", reflexiona el montañista.

Las señales del cambio climático

Durante su ascenso a mediados de 2025, Álvarez vivió algo que no había vivido nunca desde su primera subida al Pico de Orizaba, en diciembre de 1968, con apenas 13 años. Encontró una "lluvia tibia" que dejó al glaciar lavado y brillante, expuesto directamente a los rayos del sol.

Un estudio de 2024 que documenta el retroceso acelerado del glaciar indica que su superficie era de 0,46 km² en 2019. En 2024, se había reducido a 0,37 km² y la hendidura bajo el hielo en sus bordes se había profundizado. Es importante destacar que la temperatura del aire en la parte inferior del cuerpo de hielo y dentro de su zona de acumulación también había aumentado de manera constante, según señala el estudio.

Durante el descenso, Álvarez siguió el trayecto del deshielo. El clima volvió a comportarse "como nunca". Hubo ventiscas y cambios bruscos. A los 5.000 metros comenzó a llover, con relámpagos, en un sitio donde antes solo nevaba.

La llamada isoterma cero -la línea imaginaria por encima de la cual la precipitación suele caer como nieve- también se ha desplazado hacia arriba. "Hace 50 años no llovía a los 4.000 metros. Ahora llueve hasta los 5.600", cuenta Álvarez.

El aguacero provocó "barrancadas": flujos de lodo, piedras y rocas que erosionan la montaña y alteran su morfología. Más abajo aparecen las morrenas, marcas en las rocas que delatan la presencia de glaciares ya desaparecidos.

La lluvia, que antes era poco frecuente a estas alturas, forma parte del clima final del glaciar. Mientras tanto, el agua de deshielo fluye a lo largo de un río subterráneo hacia el Golfo de México.

El impacto humano

Al dejar atrás los páramos de altura, el Jamapa entra en los bosques del pino de las alturas (Pinus hartwegii). En este entorno único, cerca de los caminos forestales, camionetas se estacionan entre los árboles. Algunas personas detienen a quienes suben al volcán y les cobran un "derecho de paso".

Los alpinistas y miembros de expediciones que pasan la noche en el albergue Piedra Grande, situado en la ladera norte del volcán, a una altitud de 4.200 metros, oyen pasar vehículos por caminos clandestinos durante toda la noche. Una fuente con décadas de trabajo en conservación ambiental confirmó que existen unas 30 rutas clandestinas en las 20.000 hectáreas del área protegida por donde se extraen tablones rumbo a ciudades de los estados de Puebla y Veracruz.

Más abajo, el río llega a comunidades como Vaquería y Nuevo Jacal, en el municipio de La Perla. Según datos oficiales de 2020, allí más de la mitad de la población vive en pobreza extrema y casi el 40% en pobreza moderada.

Armando Fuentes, director del Parque Nacional Pico de Orizaba, explicó a Dialogue Earth que en esta zona existen 24 Comités de Agua formados por habitantes que participan en tareas de reforestación y cuidado del territorio. Pero también reconoce que son comunidades donde la tala ilegal sigue siendo un problema grave. El exdirector del parque, Luis Álvarez, afirma que muchas familias campesinas apenas sobreviven facilitando el paso de la madera a quienes controlan el negocio.

La Comisión Nacional Forestal de México (Conafor) ha establecido que la pérdida de bosques es un factor que contribuye directamente al calentamiento global: el carbono que habrían absorbido los árboles talados pasa a la atmósfera. Este calentamiento derrite los glaciares.

Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) afirma que esta deforestación es el mayor problema del parque nacional y que se ve agravada por el agua que corre por las laderas y las secciones elevadas de la montaña, lo que provoca graves impactos en la flora, la fauna y el suelo. Según la Semarnat, los deslizamientos de tierra son la expresión de la relación directa entre el deshielo de los glaciares y los daños causados al bosque circundante.

Uno de estos deslizamientos se formó durante el descenso de Don Hilario Álvarez. Un fuerte crujido de la tierra anunció la caída de rocas, piedras, lodo y agua.

Las señales del mar

En la parte media de la cuenca, el Jamapa se encuentra con el río Cotaxtla, otro de los grandes ríos que nacen en el parque nacional. El Jamapa atraviesa zonas de cultivos frutales, caña de azúcar y ganadería extensiva. "Desde hace más de 500 años existe un vínculo muy fuerte entre las comunidades humanas y este río", señala Jordi Vera a Dialogue Earth, investigador especializado en consumo de agua en la región.

En su recorrido hacia el mar, el río abastece de agua a más de medio millón de personas en al menos 34 municipios. También pasa cerca de grandes industrias que extraen agua subterránea, de acuerdo a Vera.

El investigador predice que las zonas de la cuenca baja "tendrán que adaptarse" al nuevo estado del río, el de un caudal estacional que depende de las lluvias. "La gente ya está muy preocupada, porque es su fuente más inmediata y ya no tendrán agua por gravedad", continúa Vera. "Tendrán que bombearla de los arroyos cercanos. Se están discutiendo otras estrategias, como ajustar el consumo y reutilizar el agua".

Desde hace más de 500 años existe un vínculo muy fuerte entre las comunidades humanas y este ríoJordi Vera, investigador especializado en consumo de agua en la región

Esto se refuerza en el estudio Anuncio de una muerte inminente, que afirma que la extinción del glaciar "afectará a la disponibilidad del suministro de agua" en la cuenca del río Jamapa.

Finalmente, el Jamapa desemboca en el Golfo de México, dentro del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano. El hilo de agua que nació como deshielo se convierte aquí en un torrente de sedimentos, nutrientes y energía que alimenta arrecifes coralinos y sostiene una rica biodiversidad marina.

"El glaciar y los arrecifes han estado conectados durante unos 10.000 años", explica a Dialogue Earth Leonardo Ortiz, biólogo de la Universidad Veracruzana. Ortiz lideró en 2019 al equipo que descubrió 23 nuevos arrecifes en la costa central de Veracruz.

Este equipo también participó en una demanda ciudadana que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de México. Su histórica sentencia, dictada en febrero de 2022, ordenó detener la ampliación del puerto de Veracruz debido a su impacto ambiental. El caso sentó importantes precedentes y se considera "un punto de inflexión" para el derecho ambiental en México, según el abogado que dirigió el litigio de 10 años, Xavier Martínez. Martínez explica a Dialogue Earth cómo, por primera vez, el tribunal utilizó el "principio de prevención" y "revocó todos los permisos y ordenó una evaluación holística y exhaustiva". El megaproyecto se consideró perjudicial para el ambiente, por lo que infringía el derecho humano a un medio ambiente saludable.

Hoy, esos arrecifes enfrentan un nuevo riesgo: la desaparición del glaciar reducirá el aporte de nutrientes del río. "Es como si pusiéramos de testigos al estado del arrecife y el estado del glaciar de cómo está funcionando el sistema. Es un síntoma que te dice: está pasando esto en el glaciar, pero si está pasando esto en el glaciar refleja que en todo lo demás está pasando quizá más intensamente", dice Ortíz.

Es difícil predecir qué consecuencias tendrá la desaparición del glaciar. Pero lo que sí se puede afirmar, señala Ortiz, es que la desaparición del glaciar afectará al nicho ecológico de los arrecifes, es decir, a sus condiciones de existencia y reproducción.

En medio del viento, la lluvia y los truenos, Don Hilario Álvarez tuvo la suerte de completar su descenso de 2025 desde el glaciar de forma segura: "Había muchos rayos muy fuertes cerca".

Entonces supo que su cuerpo ya no era lo que era: la montaña le había pasado factura de manera más dura que cuando la escaló por primera vez de niño. Pero con tres décadas de rescates y ascensiones de alta dificultad a sus espaldas, Álvarez afirma que la "imprevisible y hermosa" montaña Citlaltépetl probablemente lo volverá a llamar.

Lo que es menos seguro es que el glaciar Jamapa siga allí.

 

*Rodrigo Soberanes es un periodista mexicano especializado en medioambiente, comunidades y movilidad humana. Ha trabajado en reportajes en diversos países de América Latina y su trabajo se ha publicado en medios como CIPER Chile, Anfibia y El Faro. Fundó La Marea Veracruz, integrante de la alianza de medios independientes Territorial.

Imagen: Citlaltépetl, también conocido como Pico de Orizaba, es un volcán activo y el pico más alto de México, donde se encuentra el glaciar Jamapa. Estudios muestran que este glaciar, el último que queda en el país, se está derritiendo y se enfrenta a la extinción (Imagen: International Space Station / NASA)

https://dialogue.earth/es/naturaleza/deshielo-ultimo-glaciar-mexico-impacta-rio-abajo/

Cambio Climático
2026-03-09T11:19:00

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