El nuevo paradigma de las competencias laborales en América Latina
09.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress/Sandrine Belloc*) - Nunca se ha hablado tanto de competencias laborales en América Latina. Soft skills, inteligencia artificial, adaptabilidad: el vocabulario se multiplica al mismo ritmo que las incertidumbres del mercado laboral.
Pero detrás de esta proliferación de conceptos, persiste una pregunta esencial: ¿qué buscan realmente los empleadores al contratar graduados?
En este contexto, muchas instituciones reforman programas y multiplican discursos sobre innovación. Sin embargo, el verdadero cambio quizá no esté solo en las competencias enseñadas, sino en la manera en que el mercado evalúa el valor profesional de los jóvenes talentos.
Para entender esta transformación, conviene volver a la fuente más directa: las expectativas concretas de los empleadores.
El giro hacia las competencias transferibles
A partir de 2025, las competencias transferibles pasan a ocupar el primer lugar entre los criterios de selección más valorados por los empleadores. La capacidad de colaborar, adaptarse, resolver problemas complejos o evolucionar en entornos inciertos ya no es secundaria: se convierte en central. Las competencias técnicas y operativas siguen siendo indispensables. Pero ya no bastan por sí solas.
Este cambio está profundamente ligado a la aceleración tecnológica, la transformación de los modelos productivos y la creciente incertidumbre económica y geopolítica. Las empresas necesitan perfiles capaces de evolucionar constantemente, no solo de ejecutar tareas predefinidas.
América Latina a la vanguardia
En varios países de la región, las señales de cambio son incluso más visibles que en algunos mercados europeos. Desde 2024, las competencias orientadas al futuro, competencias vinculadas a la adaptabilidad, visión sistémica o capacidad de navegar contextos complejos- ya figuraban entre las más valoradas por empleadores latinoamericanos.
"Mientras otros mercados empezaban a hablar de adaptabilidad, en América Latina ya se estaba evaluando en el terreno", señala Sandrine Belloc.
Sin embargo, la región registra ciertas disparidades y cada mercado refleja prioridades específicas.
Brasil: la lógica de la especialización operativa
Brasil privilegia perfiles altamente accionables. Las competencias técnicas especializadas lideran con claridad, acompañadas por habilidades transferibles y una fuerte expectativa de capacidad de ejecución inmediata. El mensaje es claro: el talento debe ser operativo desde el primer día. "Brasil valora perfiles capaces de actuar en entornos complejos con expertise concreta. La empleabilidad pasa por la ejecución", afirma Sandrine Belloc.
México: aceleración tecnológica y transversalidad
México aparece como uno de los mercados más alineados con las dinámicas globales de transformación tecnológica. Las competencias en datos, inteligencia artificial y habilidades técnicas transferibles adquieren un peso creciente. La tecnología ya no es una especialización adicional: estructura el empleo. "México combina base industrial y aceleración digital. La capacidad de integrar tecnología se vuelve central", explica S. Belloc.
Colombia: empleabilidad como capacidad de creación de valor
En Colombia, el mercado destaca especialmente las competencias empresariales y emprendedoras, junto con un fuerte peso de las soft skills. La empleabilidad se vincula directamente con la capacidad de crear actividad, adaptarse y generar valor en contextos dinámicos. "Colombia refleja un mercado extremadamente dinámico, donde el valor está en la iniciativa y la adaptabilidad", sostiene la directora de Emerging Group.
Chile: sostenibilidad como competencia estructural
Chile presenta un perfil más equilibrado, donde las competencias vinculadas a sostenibilidad y transición ecológica empiezan a integrarse de manera estructurada dentro de la empleabilidad. La sostenibilidad deja de ser un tema periférico para convertirse en una competencia operacional. "Chile muestra una integración más avanzada de la sostenibilidad como competencia operativa", destaca Sandrine Belloc.
La desaparición progresiva del título
Quizás el cambio más profundo no sea tecnológico, sino cultural. Los títulos no desaparecen. Pero pierden progresivamente su función como principal garantía de valor profesional. En su lugar emergen nuevas formas de validación: proyectos concretos, experiencia aplicada, resolución de problemas reales, capacidad de adaptación y demostración de competencias en contexto. "El mercado laboral no se conforma únicamente con plantear a los recién graduados dónde estudiaron sino también lo que pueden hacer y cómo lo van a realizar." resume Sandrine Belloc.
Esto plantea un desafío importante para las universidades y para quienes diseñan programas académicos. Ya no basta con transmitir conocimiento. La cuestión central pasa a ser cómo traducir aprendizaje en capacidad demostrable.
Una oportunidad estratégica para América Latina
Este nuevo paradigma puede representar una oportunidad histórica para la región. Cuando el prestigio deja de ser el filtro dominante, el talento real gana espacio. América Latina dispone de perfiles altamente adaptables, acostumbrados a operar en entornos complejos e inciertos, precisamente el tipo de capacidades que hoy buscan las organizaciones. Sin embargo, existe una condición: ese talento debe hacerse visible. "El reto no es solo formar talento, sino conseguir que sea entendido, reconocido y legible a nivel.
*Sandrine Belloc, Directora de Emerging Group
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias