El otro rostro del puerto: más de la mitad de los estibadores trabaja en la informalidad

01.11.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Un informe del Instituto Cuesta Duarte revela que el 53,6% de los trabajadores de la estiba no aporta a la seguridad social y el 56,3% vive en hogares pobres.

 

Mientras el puerto uruguayo se moderniza, incorpora tecnología y amplía sus actividades logísticas, una parte importante de sus trabajadores continúa enfrentando condiciones de precariedad laboral. Un estudio del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT revela una profunda desigualdad entre las distintas ramas de actividad, especialmente en la estiba, donde se concentran la informalidad, el subempleo y los bajos ingresos.

La investigación, titulada La fuerza de trabajo portuaria en Uruguay: composición, condiciones laborales y precariedad (2006-2025), fue presentada el 23 de octubre en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.

El trabajo integra el proyecto Navegando hacia el futuro, desarrollado por el Instituto Cuesta Duarte, el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA) y la Udelar, con financiamiento del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop).

Dos realidades laborales dentro del mismo puerto

El informe identifica una «dualidad estructural»: mientras los trabajadores de agencias marítimas, depósitos y servicios portuarios presentan mayores niveles de formalidad y estabilidad, quienes realizan tareas de carga y descarga enfrentan condiciones considerablemente más desfavorables.

El sector portuario empleaba a 17.188 personas en el primer semestre de 2025, de las cuales aproximadamente 3.039 integraban el núcleo específico de la estiba. En este último grupo, el 53,6% no realizaba aportes a la seguridad social por ese trabajo, el 38,7% se desempeñaba por cuenta propia y el 24,9% estaba subempleado.

El dato más preocupante corresponde a la pobreza: el 56,3% de los trabajadores del núcleo de la estiba vivía en hogares cuyos ingresos no alcanzaban la línea de pobreza. Además, el 41,2% percibía ingresos laborales inferiores al salario mínimo nacional.

El problema no es solamente cuánto se paga

La investigación señala que, entre 2006 y 2025, el empleo portuario aumentó aproximadamente un 29% y se registraron avances en formalización y salarios reales. Sin embargo, esas mejoras no alcanzaron de manera uniforme a todos los trabajadores. En la estiba, el principal problema está vinculado con la cantidad de jornales efectivamente trabajados.

Aunque los convenios colectivos establecen remuneraciones por jornada, los ingresos mensuales dependen de las convocatorias realizadas por las empresas. Según el estudio, con el valor del jornal de 2025 un trabajador necesitaba alcanzar 13 jornadas mensuales para superar el salario mínimo nacional.

Esta situación explica por qué una mejora del jornal no garantiza ingresos suficientes cuando el empleo es intermitente.

Desigualdades sociales y educativas

El informe también identifica diferencias significativas en la composición de la fuerza laboral. El 98% de quienes integran el núcleo de la estiba son hombres, mientras que las mujeres representan apenas el 2%.

Los trabajadores dedicados a carga y descarga presentan menores niveles educativos y una mayor presencia relativa de población afrodescendiente.

Estas diferencias reflejan mecanismos de acceso al empleo y oportunidades de formación que contribuyen a reproducir desigualdades.

Las propuestas para cambiar la situación

Entre las recomendaciones figura crear un registro de trabajadores portuarios calificados, acompañado de programas de capacitación y certificación de competencias.

También se propone establecer una mesa tripartita de empleo portuario, fortalecer la fiscalización laboral, mejorar las estadísticas oficiales y colocar la cantidad de jornales en el centro de la negociación colectiva.

El estudio advierte que la digitalización y la automatización modificarán todavía más la organización del trabajo, por lo que considera indispensable preparar a los trabajadores para esos cambios.

La investigación deja planteada una contradicción que trasciende al sector: un puerto puede aumentar su productividad, incorporar tecnología y expandir sus negocios sin que esos avances se traduzcan necesariamente en mejores condiciones de vida para todos sus trabajadores.

La modernización portuaria, concluye el análisis, también debe medirse por la calidad del empleo que genera.

Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS 

Trabajadores
2026-11-01T10:25:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias