ENERGÍA
El petróleo quedó atrapado en el vaivén de Ormuz y volvió a mostrar la fragilidad del mercado
18.04.2026
LONDRES (Uypress) - La nueva crisis en el Estrecho de Ormuz dejó al petróleo en un movimiento brusco y contradictorio: subió con fuerza cuando Estados Unidos lanzó el bloqueo a los puertos iraníes, se desplomó cuando Irán anunció la reapertura parcial del paso y volvió a quedar bajo presión cuando Teherán reimpuso controles militares sobre la ruta marítima. Más que una tendencia clara, lo que apareció fue un mercado dominado por la volatilidad.
El primer salto llegó con el inicio del bloqueo estadounidense. El 13 de abril, el crudo estadounidense subió 2,32% hasta US$ 98,81 por barril y el Brent ganó 3,91% hasta US$ 98,92, mientras el mercado reaccionaba al riesgo de una interrupción mayor del flujo energético desde el Golfo. Reuters señaló además que, desde el comienzo de la guerra a fines de febrero, el crudo acumulaba una suba cercana al 40%.
Después vino el giro opuesto. El viernes 17, tras el anuncio iraní de que Ormuz volvía a quedar abierto al tránsito comercial durante la tregua, el Brent se derrumbó 9,07% y cerró en US$ 90,38, mientras el WTI cayó 11,45% hasta US$ 83,85. Fue la mayor baja diaria de ambos contratos desde el 8 de abril, en una señal de que el mercado empezó a desarmar parte de la prima de riesgo acumulada durante las dos semanas previas.
Pero debajo de ese alivio financiero siguió latiendo otro problema. Un análisis de Reuters advirtió que el mercado físico del petróleo viene mostrando una tensión mucho mayor que la reflejada por los futuros: el Brent físico para entrega en el noroeste de Europa llegó a negociarse en torno a US$ 120 por barril y el crudo Forties del Mar del Norte rozó los US$ 150. Esa divergencia sugiere que la reapertura parcial de Ormuz alivió expectativas, pero no resolvió la escasez inmediata de barriles disponibles.
La decisión iraní de volver a poner el estrecho bajo control militar estricto reabrió esa incertidumbre apenas 24 horas después. Reuters informó este sábado que hubo disparos reportados por buques, nuevas advertencias iraníes y más dudas sobre la continuidad del tránsito. Como los mercados ya habían cerrado tras la fuerte caída del viernes, el impacto pleno de esta nueva restricción todavía no quedó plasmado en una cotización de cierre, pero sí reinstaló el riesgo de otro rebote brusco en el precio del crudo.
Lo que deja esta secuencia es una señal más amplia: el precio del petróleo ya no responde solo al volumen efectivamente disponible, sino a la percepción de cuánto puede durar cada escalada y cuán creíble resulta cada tregua. En ese marco, Ormuz volvió a demostrar que no hace falta un cierre prolongado para sacudir al mercado: alcanza con que la amenaza reaparezca para que el precio vuelva a quedar a merced de la guerra.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias