SALUD / FORMACIÓN MÉDICA
FEMI reclama regularizar la situación de médicos que trabajan como especialistas sin tener el título registrado
15.09.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – La Federación Médica del Interior (FEMI) reclamó una solución institucional urgente para regularizar la situación de los médicos que cumplen funciones propias de una especialidad sin haber obtenido o registrado todavía el título correspondiente.
La organización advirtió que una parte del Sistema Nacional Integrado de Salud depende actualmente del trabajo de estos profesionales, especialmente en servicios con dificultades para cubrir cargos.
Se trata de médicos habilitados para ejercer la medicina que ingresaron a residencias o posgrados y se encuentran en diferentes etapas de formación especializada. Sin embargo, todavía no culminaron las evaluaciones, trabajos académicos u otros requisitos necesarios para obtener y registrar el título de especialista.
FEMI sostuvo que esta situación, mantenida durante años para responder a la falta de recursos humanos, genera incertidumbre jurídica para los médicos y las instituciones que los contratan.
La gremial propuso crear un régimen excepcional y transitorio que les permita continuar desempeñando determinadas funciones mientras completan su formación, bajo condiciones, plazos y responsabilidades claramente establecidos.
Más de 4.000 registros sin título de especialista
Según datos analizados por FEMI y actualmente bajo revisión del Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, de 12.362 registros vinculados con el ejercicio de especialidades, en 4.169 no figura inscripto el correspondiente título de especialista.
La cifra representa aproximadamente el 34% de los registros estudiados.
FEMI aclaró que el dato no significa que las 4.169 situaciones sean iguales ni que todos los profesionales puedan ser considerados estudiantes avanzados.
Dentro de ese universo pueden encontrarse médicos que completaron prácticamente toda la formación y solamente tienen pendientes algunas evaluaciones o trabajos finales, pero también otros que cursaron etapas iniciales del posgrado.
Por ese motivo, la organización considera necesario realizar una evaluación individual y aplicar criterios académicos objetivos antes de incorporar a un profesional al eventual régimen transitorio.
El relevamiento también muestra que el problema se extiende por todo el país y no se limita al interior. La mayor cantidad de registros sin título de especialista aparece en Montevideo, aunque en los demás departamentos su impacto puede ser más grave debido a la menor disponibilidad de médicos.
Una práctica incorporada al sistema
FEMI explicó que la contratación de médicos en formación avanzada para cubrir funciones de especialistas surgió ante la necesidad de sostener servicios que no podían encontrar profesionales titulados suficientes.
Con el paso del tiempo, esa solución dejó de ser excepcional y pasó a formar parte del funcionamiento habitual de distintas instituciones.
Actualmente existen guardias, policlínicas, emergencias, blocks quirúrgicos, servicios de internación y áreas de cuidados críticos que dependen del trabajo de estos médicos.
Incluso la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) ha realizado llamados para cubrir determinadas funciones en los que se admite la presentación de médicos con posgrados avanzados, aunque todavía no hayan obtenido el título de especialista.
Para FEMI, esta práctica demuestra que existe una necesidad asistencial concreta, pero también expone la falta de un marco jurídico uniforme que determine qué funciones pueden cumplir esos profesionales y bajo qué condiciones.
El título no es una formalidad
El presidente de FEMI, Gustavo Alonso, remarcó que el título de especialista no puede ser considerado un simple trámite administrativo.
Ese título acredita que el médico completó un programa académico, adquirió los conocimientos y las competencias requeridas, aprobó las evaluaciones correspondientes y quedó habilitado formalmente para ejercer una especialidad.
Por ese motivo, la gremial rechaza cualquier mecanismo que permita otorgar títulos automáticos o eliminar las exigencias establecidas por la Facultad de Medicina.
Al mismo tiempo, sostiene que tampoco puede desconocerse que numerosos servicios funcionan con profesionales que cuentan con años de formación y experiencia, pero no finalizaron el proceso académico o administrativo de titulación.
La propuesta busca conciliar ambas realidades: mantener el rigor académico y garantizar la seguridad de los pacientes, sin provocar una interrupción de servicios esenciales.
Un régimen transitorio con tres condiciones
FEMI presentó formalmente su propuesta al Ministerio de Salud Pública el 7 de julio.
El planteo establece la creación de un régimen excepcional y transitorio basado en tres componentes.
El primero consiste en definir quién puede ser considerado un posgrado avanzado. Esa evaluación debería realizarse con criterios académicos objetivos establecidos por la Facultad de Medicina y no solamente a partir de los años trabajados o cursados.
El segundo componente es la creación de un marco jurídico temporal que determine qué tareas puede realizar cada profesional, bajo qué supervisión, con qué responsabilidades y en qué servicios.
Ese marco debería brindar garantías a los médicos, los prestadores públicos y privados y los usuarios del sistema de salud.
El tercer punto establece un proceso obligatorio de regularización, con un plazo de entre dos y tres años, para completar las evaluaciones, trabajos o instancias académicas pendientes.
Al finalizar ese recorrido, los profesionales deberán obtener el título y registrarlo ante el Ministerio de Salud Pública. El régimen incluiría mecanismos de seguimiento y control para verificar el cumplimiento de las obligaciones.
Sin títulos automáticos
La federación subrayó que su iniciativa no propone conceder títulos mediante una decisión administrativa, eliminar exámenes ni reducir las exigencias académicas.
Tampoco plantea habilitar de manera general a cualquier médico que haya comenzado una especialización.
La Facultad de Medicina debería determinar cuáles son los conocimientos, la experiencia y el grado de avance mínimo necesarios para ingresar al régimen.
Esta diferenciación es importante porque la expresión “médico sin título de especialista” comprende situaciones muy diferentes: desde profesionales próximos a finalizar su formación hasta personas que no completaron una parte sustancial del programa.
FEMI entiende que la regularización debe contemplar esas diferencias y excluir a quienes no reúnan las condiciones académicas definidas.
Temor por la continuidad de los servicios
La gremial advirtió que impedir de manera inmediata que todos estos médicos continúen desempeñando funciones vinculadas con una especialidad podría generar dificultades graves.
Entre las áreas potencialmente afectadas mencionó las guardias, emergencias, policlínicas, cirugías, internaciones y unidades de cuidados críticos.
El impacto podría ser especialmente importante en localidades del interior donde existen pocos especialistas disponibles y resulta difícil cubrir vacantes.
FEMI considera que el problema no puede resolverse simplemente manteniendo la situación actual, pero tampoco mediante una prohibición general que ignore la dependencia que tienen numerosos servicios del trabajo de estos profesionales.
La organización reclama una transición ordenada que proteja a los pacientes y establezca con precisión las responsabilidades de médicos e instituciones.
Reclamo de una respuesta institucional
FEMI solicitó el 28 de agosto una audiencia urgente con la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, para analizar la propuesta, pero aseguró que hasta el momento solamente recibió una confirmación administrativa de la solicitud.
La gremial señaló que tampoco obtuvo una respuesta concreta de ASSE.
La Facultad de Medicina resolvió el 26 de agosto que sus cátedras no podrán emitir avales individuales para respaldar el ejercicio de funciones de especialista por parte de médicos que todavía no tienen el título.
Al mismo tiempo, encomendó a sus autoridades trabajar en un plan institucional para abordar el problema.
El Sindicato Médico del Uruguay (SMU), las sociedades científicas y representantes de los prestadores también participaron en reuniones destinadas a analizar la situación. Existe coincidencia en que es necesario contar con datos confiables y distinguir los diferentes grados de avance académico.
FEMI resolvió además no participar en tribunales de llamados destinados a contratar médicos sin el título correspondiente para desempeñar funciones de especialistas mientras no exista un marco jurídico claro.
La federación advirtió que esa decisión podría generar dificultades a corto plazo, pero sostuvo que no puede continuar interviniendo en procesos que mantienen indefinidas las responsabilidades profesionales e institucionales.
Una solución coordinada
La regularización requiere la participación del MSP como autoridad sanitaria, de ASSE, de la Facultad de Medicina, de los prestadores privados y de las organizaciones médicas.
El Ministerio de Salud Pública es el organismo encargado de registrar y habilitar los títulos de los profesionales de la salud. La Facultad de Medicina, por su parte, tiene la responsabilidad académica de determinar si cada médico cumplió los requisitos necesarios para obtener el título de especialista.
FEMI entiende que ninguna institución puede resolver el problema por separado.
La gremial reclama que el MSP lidere un acuerdo nacional que permita mantener la atención, establecer límites claros y asegurar que los profesionales comprendidos completen efectivamente su formación.
“El problema existe hoy y requiere una respuesta ahora”, afirmó Alonso, quien sostuvo que Uruguay cuenta con capacidad institucional para garantizar al mismo tiempo la legalidad, el rigor académico y la continuidad asistencial.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias