INDUSTRIA FRIGORÍFICA

FOICA alerta por cientos de empleos en riesgo en frigoríficos

26.06.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – La Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (FOICA) mantiene contactos con el gobierno ante la preocupación por la posible pérdida de cientos de empleos en la industria frigorífica.

El foco principal está puesto en Frigorífico Carrasco, planta perteneciente a Minerva Foods, donde los trabajadores enfrentan una situación crítica por la prolongación del seguro de paro, la falta de actividad y la incertidumbre sobre el futuro laboral de buena parte de la plantilla.

Según planteó el sindicato, la situación no se limita a un problema puntual de una empresa, sino que refleja una práctica que viene afectando la calidad del salario y la estabilidad laboral en varios complejos industriales del sector.

FOICA cuestiona el accionar de algunas multinacionales frigoríficas, a las que acusa de utilizar el seguro de desempleo como herramienta para reducir costos, reorganizar plantillas y presionar por cambios salariales o laborales.

El caso de Frigorífico Carrasco es el que genera mayor inquietud. A fines de octubre, cerca de 700 trabajadores fueron enviados al seguro de paro. Aunque luego se aprobó una extensión especial, el sindicato sostiene que hubo demoras burocráticas que dejaron a trabajadores durante meses sin cobrar.

La preocupación aumenta porque el 30 de junio vence la cobertura extraordinaria. Si no hay una salida, una parte muy importante de la plantilla podría quedar sin trabajo y sin cobertura del seguro de paro desde el 1° de julio.

FOICA sostiene que existen rumores de que la planta no retomaría actividades durante este año. Esa posibilidad encendió las alarmas, porque el cierre prolongado de una planta de gran porte no solo afecta a los trabajadores directos, sino también a familias, proveedores, comercios locales y a la cadena productiva vinculada a la carne.

El sindicato tiene prevista una reunión con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para abordar la situación de Carrasco. También se prevé que jerarcas de esa cartera mantengan contactos con la empresa para evaluar posibles alternativas.

Desde FOICA se afirma que el objetivo de los trabajadores es volver a la actividad, no permanecer en el seguro de paro. Para el sindicato, el subsidio por desempleo debe ser una herramienta excepcional de protección social, no un mecanismo permanente de gestión empresarial.

El otro frente relevante es Frigorífico Establecimiento Colonia, en Tarariras, perteneciente al grupo Marfrig. En ese caso, las negociaciones de las últimas semanas permitieron encaminar una salida, aunque con impacto salarial para los trabajadores.

La propuesta alcanzada entre la Asociación Laboral y Personal de Establecimiento Colonia (ALPEC) y Marfrig será sometida a consideración de los trabajadores el próximo lunes en una asamblea general en Tarariras.

El preacuerdo fue firmado en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y contempla modificaciones en algunos sectores, ajustes en la forma de pago vinculados a productividad y una reestructura laboral.

Uno de los puntos más sensibles es la reducción de personal planteada originalmente por la empresa. Según la información sindical, se logró evitar que esa reducción se concrete de forma inmediata mediante despidos masivos. La eventual disminución de puestos se procesaría de manera gradual, a través de jubilaciones, retiros incentivados y acuerdos voluntarios.

Aun así, FOICA reconoce que la salida implica una pérdida salarial. El sindicato la considera una concesión no deseada, pero la ubica dentro de una negociación orientada a evitar un daño mayor y permitir la reapertura de la planta con el retorno de los trabajadores.

La situación de Carrasco y Colonia se produce en un contexto más amplio de dificultades en la industria frigorífica. Según datos sectoriales, Carrasco no registró faena en lo que va de 2026, mientras que Colonia no tuvo actividad durante el segundo trimestre.

La baja de actividad también se vincula con una caída general de la faena vacuna respecto al año anterior. En ese escenario, las empresas argumentan dificultades por el precio del ganado, la competitividad y los costos de operación. El sindicato, en cambio, sostiene que las multinacionales trasladan el peso de esas dificultades a los trabajadores.

Para FOICA, el problema tiene una dimensión estructural. Grandes grupos empresariales mantienen varias plantas, administran dónde faenar, concentran operaciones y pueden sostener compromisos comerciales desde otros establecimientos mientras dejan a trabajadores de una planta en seguro de paro.

Esa dinámica, según el sindicato, deteriora el salario, debilita la negociación colectiva y genera incertidumbre permanente en comunidades enteras que dependen de la actividad frigorífica.

El gobierno queda ahora en el centro de la negociación. Deberá evaluar si impulsa nuevas medidas de protección, si media entre sindicatos y empresas, y cómo evita que la crisis derive en despidos masivos o en cierres prolongados.

La industria cárnica es uno de los sectores exportadores más relevantes del país, pero también uno de los más sensibles desde el punto de vista laboral. Cada decisión empresarial impacta directamente sobre cientos de familias y sobre localidades donde el frigorífico es una fuente central de empleo.

FOICA reclama que el Estado no sea un espectador. El sindicato pide controles, negociación real y medidas que impidan que el seguro de paro se convierta en una herramienta de presión empresarial.

La próxima semana será clave. En Colonia, los trabajadores deberán definir si aceptan el preacuerdo con Marfrig. En Carrasco, el vencimiento de la cobertura especial puede abrir un escenario de mayor conflictividad si no aparece una solución.

Detrás de ambos casos está la misma pregunta: quién absorbe el costo de la reestructura en una industria dominada por grandes grupos multinacionales. Para FOICA, la respuesta no puede volver a recaer sobre los trabajadores.

Trabajadores
2026-06-26T12:42:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias