Google: 50 empleos, alto consumo eléctrico y nuevas alertas ambientales

24.10.2026

MONTEVIDEO (Uypress) - El centro de datos de Google consumirá tanta electricidad como 135.000 hogares. Los vecinos denuncian molestias y crece el debate por el impacto ambiental de estas inversiones.

 

La instalación de grandes centros de datos en Uruguay vuelve a colocar en discusión los costos ambientales y energéticos de las inversiones tecnológicas. El caso de Google, que construye un complejo de US$ 850 millones en el Parque de las Ciencias, en Canelones, se convirtió en un antecedente central del debate, especialmente después del anuncio del gobierno de un nuevo megaproyecto de la empresa española Solaria.

El centro de Google, cuya puesta en funcionamiento está prevista para el verano de 2027, tendrá un consumo eléctrico inicial de hasta 420 gigavatios hora (GWh) anuales, equivalente al consumo de aproximadamente 134.000 hogares uruguayos.

Cuando alcance su máxima capacidad, la demanda podría acercarse a 560 GWh anuales, comparable con el consumo de casi 179.000 hogares. Sin embargo, una vez finalizada la construcción, la empresa prevé apenas 50 puestos de trabajo permanentes.

La controversia por el agua

El proyecto de Google ya había generado una fuerte polémica durante la crisis hídrica de 2023. Su diseño original contemplaba utilizar hasta 7,6 millones de litros de agua potable por día para refrigerar los servidores, un volumen equivalente al consumo diario de unas 55.000 personas.

Tras los cuestionamientos ambientales y las movilizaciones ciudadanas, la compañía modificó el sistema de refrigeración y adoptó una tecnología basada en aire, reduciendo sustancialmente la necesidad de agua para ese propósito.

La modificación permitió superar una de las principales controversias, pero no eliminó los cuestionamientos sobre el consumo energético y otros impactos.

Vecinos reclaman frenar el emprendimiento

Cuatro familias propietarias de terrenos linderos presentaron recursos administrativos contra la autorización ambiental concedida al proyecto. Los vecinos denuncian que no fueron debidamente consultados, pese a encontrarse entre los receptores potencialmente más afectados por el ruido de las instalaciones.

Según su presentación, durante las pruebas de equipos y generadores comenzaron a registrarse molestias acústicas, además de cambios en la iluminación nocturna y el paisaje. Solicitan que se deje sin efecto la autorización ambiental o, subsidiariamente, que se establezcan nuevas condiciones de prevención, mitigación y monitoreo.

El impacto del calor y las emisiones

Una investigación del medio Amenaza Roboto identificó otro problema: la generación de islas de calor alrededor de los centros de datos. El estudio analizó imágenes satelitales del centro de datos de Antel en Pando y encontró un aumento de 2,1 grados en la temperatura superficial respecto de su entorno.

Los investigadores atribuyeron 1,9 grados al emprendimiento, principalmente a las modificaciones del terreno y, en parte, al funcionamiento de los equipos. Aunque el resultado corresponde a otra instalación, incorpora una dimensión ambiental que también debe considerarse en proyectos futuros.

A esto se agregan las emisiones asociadas al consumo eléctrico y al funcionamiento eventual de generadores de respaldo a gasoil.

Solaria multiplica las interrogantes

El debate adquirió mayor relevancia después de que el presidente Yamandú Orsi anunciara, el 14 de octubre, un acuerdo con Solaria para desarrollar un complejo tecnológico de hasta 500 megavatios, con una inversión proyectada de US$ 5.700 millones.

La primera etapa requeriría unos 1.400 GWh anuales, una demanda que obligaría a UTE a adelantar inversiones en infraestructura eléctrica. La empresa anunció que utilizará refrigeración de circuito cerrado para minimizar el consumo de agua.

Sin embargo, el volumen de energía necesario vuelve a plantear preguntas sobre los costos de ampliación de la red y quién deberá financiarlos.

El Parlamento también interviene

El senador nacionalista Sebastián Da Silva presentó este viernes un proyecto de ley para prohibir nuevos centros de datos sobre los acuíferos Guaraní y Raigón, independientemente de la tecnología de refrigeración utilizada. La iniciativa pretende establecer restricciones preventivas para proteger las reservas subterráneas de agua.

La discusión ya no consiste únicamente en atraer inversiones millonarias, sino en determinar qué beneficios económicos, tecnológicos y laborales obtiene Uruguay a cambio de destinar recursos energéticos, infraestructura y territorio a estas instalaciones.

El caso Google demuestra que las decisiones sobre los centros de datos requieren evaluaciones ambientales rigurosas, transparencia y una discusión pública que acompañe su desarrollo.

Ciencia y Tecnología
2026-10-24T03:53:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias