URUGUAY / ENERGÍA
Hidrógeno verde en Uruguay: proyectos en distintas etapas y una apuesta estratégica de largo plazo
23.03.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Uruguay avanza en el desarrollo de la industria del hidrógeno verde, con proyectos en distintas fases que van desde iniciativas piloto hasta megaproyectos orientados a la exportación, en lo que se perfila como una de las principales apuestas energéticas y productivas del país para las próximas décadas.
El país busca capitalizar su matriz eléctrica —con más del 95% de generación renovable— para posicionarse como productor de combustibles limpios en un contexto global marcado por la transición energética.
Proyectos en ejecución: primeros pasos concretos
Actualmente, Uruguay cuenta con iniciativas en etapa avanzada que permiten validar el modelo.
El proyecto Kahirós, en Fray Bentos, constituye la primera planta de hidrógeno verde del país, con una inversión cercana a los US$ 38 millones. La iniciativa, orientada al abastecimiento de transporte pesado, se encuentra en fase de construcción y prevé comenzar a operar en 2026.
Se trata de un desarrollo de escala piloto, cuyo objetivo es testear tecnología, logística y condiciones de producción en el territorio.
Proyectos industriales en evaluación
En paralelo, avanzan proyectos de mayor escala aún en etapa de evaluación ambiental y diseño.
Entre ellos se destaca el proyecto Tambor, en Tacuarembó, enfocado en la producción de e-metanol a partir de hidrógeno verde, con destino principalmente exportador. La iniciativa implica una inversión estimada en US$ 1.000 millones, según información presentada en el proceso de evaluación ambiental.
De acuerdo a un informe difundido por Canal 5 Uruguay, el proyecto fue presentado para su análisis de viabilidad ambiental bajo la dirección de la ingeniera civil Griselda Castagnino y la empresa SEG Ingenieros. En esa instancia se detalló que el emprendimiento incluye un parque eólico de 33 aerogeneradores, generación solar complementaria, una planta de electrólisis para producir hidrógeno verde y una represa que abastecerá de agua al sistema.
El proyecto prevé una producción anual de 84.000 toneladas de hidrógeno verde, que luego se transformarán en e-metanol para exportación, principalmente hacia mercados europeos. Asimismo, se estima que la fase de construcción generará alrededor de 1.300 puestos de trabajo.
Actualmente, la iniciativa se encuentra en etapa de evaluación ambiental, habiendo obtenido la viabilidad de localización en 2022 y avanzando en el proceso de autorización ambiental previa.
Megaproyectos: salto de escala
El desarrollo más relevante en términos de inversión es el proyecto impulsado por HIF Global en Paysandú.
Con una inversión estimada entre US$ 4.000 y US$ 6.000 millones, el proyecto apunta a la producción de combustibles sintéticos (e-fuels) a gran escala para exportación, posicionándose como una de las iniciativas más ambiciosas de la región.
Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de evaluación ambiental, tras haber obtenido la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) a fines de 2025. En marzo de 2026, la empresa solicitó la Autorización Ambiental Previa (AAP), avanzando en el proceso de aprobación bajo régimen de “Alta Complejidad”.
En paralelo, continúa el desarrollo de la ingeniería de detalle (FEED), iniciado en 2024, con ajustes al diseño final orientados a mejorar la integración del sistema productivo.
El proyecto también cuenta con un marco institucional consolidado: en diciembre de 2025, el gobierno uruguayo y la empresa firmaron un memorando de entendimiento para ratificar su desarrollo, que prevé operar en conjunto con CO2 capturado de la planta de ALUR.
De concretarse, la iniciativa busca convertirse en la primera planta de e-combustibles a escala comercial de América Latina.
No obstante, el proyecto ha generado tensiones a nivel territorial y ambiental, incluyendo preocupaciones por su impacto visual y el uso de recursos, lo que ha derivado en instancias de diálogo incluso con autoridades argentinas.
Una industria en transición
El mapa actual del hidrógeno verde en Uruguay muestra una estructura en evolución:
- proyectos piloto → en ejecución
- proyectos industriales → en evaluación
- megaproyectos → en fase de permisos, evaluación ambiental y diseño previo a la decisión final de inversión
Esto refleja que el país aún no produce hidrógeno verde a escala industrial, pero se encuentra en una etapa clave de desarrollo. El sector aún no ha ingresado en fase de construcción industrial, pero concentra inversiones potenciales de escala histórica.
Por qué es estratégico para Uruguay
El hidrógeno verde representa una nueva fase en la política energética nacional.
Tras consolidar una matriz eléctrica renovable, Uruguay busca ahora exportar energía en forma de moléculas —hidrógeno y derivados— en lugar de electricidad.
Esta estrategia permite:
- diversificar la matriz productiva
- generar nuevas exportaciones
- posicionarse en mercados energéticos globales
Ventajas competitivas
Uruguay presenta condiciones favorables para el desarrollo del sector:
- alta participación de energías renovables
- estabilidad institucional
- disponibilidad de recursos naturales
- infraestructura portuaria
Estas características lo posicionan como un potencial proveedor de combustibles limpios para mercados que demandarán importaciones en los próximos años.
Demanda global y oportunidad
El hidrógeno verde es clave para descarbonizar sectores donde la electrificación directa es limitada, como el transporte pesado, la industria química, la producción de fertilizantes y los combustibles sintéticos.
En ese contexto, Europa y Asia proyectan una demanda creciente de importaciones, lo que abre oportunidades para países productores.
Riesgos y desafíos
El desarrollo de esta industria también plantea desafíos:
- alto nivel de inversión requerido
- impacto ambiental
- necesidad de infraestructura logística
- dependencia de mercados externos
Asimismo, algunos proyectos han generado debates a nivel local sobre su impacto territorial y social.
Una apuesta de largo plazo
El hidrógeno verde no es aún una realidad productiva consolidada en Uruguay, sino una industria en construcción.
El país enfrenta el desafío de pasar de la fase piloto a la producción industrial, en un proceso que dependerá tanto de la inversión privada como de la capacidad de planificación pública.
Un cambio de modelo
Más allá de los proyectos específicos, el desarrollo del hidrógeno verde implica un cambio estructural en la economía uruguaya.
La posibilidad de convertirse en exportador de energía limpia posiciona al país en el nuevo mapa energético global.
Imagen: Portal Ministerio de Industria, Energía y Mineria (MIEM)
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias