TRABAJO / OIT Y DIÁLOGO SOCIAL
La OIT destaca el diálogo social uruguayo y el país buscará presidir la Conferencia Internacional del Trabajo
06.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El Ministerio de Trabajo recibió al director general de la OIT, Gilbert F. Houngbo, en una visita marcada por el reconocimiento al diálogo social uruguayo. El gobierno anunció que postulará a Uruguay para presidir la próxima Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra.
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, encabezó la reunión con Houngbo junto a una delegación oficial integrada por autoridades del MTSS y representantes que participarán de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo. El encuentro se realizó en la sede ministerial y formó parte de una agenda que incluyó reuniones con el gobierno, trabajadores y empleadores.
Castillo calificó la visita como histórica y recordó que no es habitual que un director general de la Organización Internacional del Trabajo llegue al país. La anterior presencia de alto nivel de la OIT había sido la del exdirector Guy Ryder en 2017, lo que refuerza el valor político e institucional de la visita de Houngbo.
El jerarca destacó además que Uruguay fue el único país del Mercosur incluido en la gira regional del director general de la OIT. Para el gobierno, ese dato confirma el lugar que ocupa el país en materia de negociación colectiva, institucionalidad laboral y diálogo tripartito entre Estado, trabajadores y empleadores.
Houngbo transmitió una valoración positiva sobre el sistema uruguayo de relaciones laborales. En particular, destacó la búsqueda de consensos, la negociación colectiva y la permanencia de ámbitos de diálogo social como referencias relevantes en un mundo del trabajo atravesado por cambios tecnológicos, tensiones productivas y nuevas formas de empleo.
La agenda incluyó audiencias con el presidente Yamandú Orsi y con la presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse. También se desarrollaron reuniones con el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional y con delegaciones del Consejo Nacional Consultivo Asesor en Políticas de Inspección del Trabajo.
En ese marco, Castillo anunció que Uruguay presentará oficialmente su candidatura para presidir la próxima Conferencia Internacional del Trabajo, que se desarrollará en junio en Ginebra. La delegación uruguaya será encabezada por el subsecretario Hugo Barreto y estará integrada también por representantes de empleadores y trabajadores.
La Conferencia Internacional del Trabajo es el principal órgano deliberativo de la OIT y reúne a gobiernos, sindicatos y organizaciones empresariales de sus 187 estados miembros. Allí se discuten normas laborales, políticas de empleo, protección social, seguridad y salud en el trabajo, libertad sindical, negociación colectiva y desafíos emergentes del mundo laboral.
La eventual presidencia uruguaya tendría un valor simbólico relevante. Colocaría al país en una posición de alta visibilidad dentro del sistema multilateral del trabajo y permitiría proyectar una tradición nacional construida alrededor de la negociación colectiva, los Consejos de Salarios y la institucionalización del conflicto laboral.
El reconocimiento de la OIT llega, sin embargo, en un momento de debate interno. Las cámaras empresariales han manifestado cuestionamientos al funcionamiento del sistema de negociación colectiva y prevén llevar nuevamente sus planteos al organismo internacional. Esas diferencias muestran que el diálogo social uruguayo es valorado como arquitectura institucional, pero sigue atravesado por tensiones concretas sobre reglas, equilibrios y autonomía de las partes.
El movimiento sindical, por su parte, reivindica la negociación colectiva como una herramienta central de democracia laboral, distribución del ingreso y protección de derechos. Para el PIT-CNT, la presencia de la OIT y el reconocimiento al modelo uruguayo fortalecen la necesidad de profundizar espacios tripartitos en un contexto de transformación tecnológica, informalidad, empleo juvenil y cambios en la organización del trabajo.
El gobierno busca ubicarse en ese punto de equilibrio: defender la negociación colectiva como seña de identidad del país, atender observaciones de empleadores y trabajadores, y proyectar a Uruguay como un actor capaz de contribuir al debate internacional sobre empleo, productividad, derechos y cohesión social.
La visita de Houngbo también se conecta con una agenda laboral más amplia. Uruguay discute hoy temas que atraviesan a buena parte del mundo: inteligencia artificial, plataformas digitales, reducción de la jornada laboral, formación profesional, informalidad, inspección del trabajo, seguridad y salud laboral, y adaptación de los sistemas de protección social a nuevas realidades productivas.
En ese contexto, el reconocimiento de la OIT no debe leerse como una certificación de ausencia de problemas, sino como una señal sobre la fortaleza institucional del país para procesarlos. Uruguay mantiene conflictos, diferencias y debates intensos, pero conserva ámbitos formales donde trabajadores, empleadores y Estado pueden sentarse a negociar.
Esa es la dimensión que el gobierno busca proyectar hacia Ginebra. En un escenario internacional marcado por polarización política, debilitamiento sindical, informalidad, automatización y tensiones geopolíticas, Uruguay pretende mostrar que el diálogo social sigue siendo una herramienta válida para ordenar cambios, distribuir costos y construir acuerdos.
La visita del director general de la OIT deja así dos mensajes. Hacia adentro, confirma que el sistema uruguayo de relaciones laborales sigue siendo observado como una referencia, aunque deba actualizarse y resolver tensiones. Hacia afuera, abre la posibilidad de que Uruguay presida una de las instancias más importantes del mundo laboral global. Para un país pequeño, el capital institucional también puede ser una forma de presencia internacional.
Imagen: Portal MTSS Uruguay
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias