SALUD / HANTAVIRUS Y ALERTA SANITARIA
La OMS descarta que el brote de hantavirus pueda convertirse en una nueva pandemia como Covid-19
09.05.2026
GINEBRA (Uypress) – La Organización Mundial de la Salud aseguró que el actual brote de hantavirus asociado al crucero MV Hondius no representa el inicio de una nueva pandemia comparable al Covid-19 y afirmó que se trata de un virus conocido desde hace décadas por la comunidad científica.
La principal aclaración llegó de Maria Van Kerkhove, directora interina de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, quien intentó bajar la alarma internacional generada por la aparición de casos sospechosos y fallecimientos vinculados al crucero que navegó frente a Cabo Verde tras un viaje previo por Sudamérica.
“Esta no es la misma situación en la que estábamos hace seis años”, afirmó Van Kerkhove en referencia a la pandemia de Covid-19. Según explicó, el hantavirus es un patógeno estudiado desde hace mucho tiempo, con mecanismos de transmisión conocidos y protocolos sanitarios ya establecidos para vigilancia, aislamiento y respuesta epidemiológica.
La OMS confirmó que sigue monitoreando el brote asociado al MV Hondius, donde se registraron casos confirmados y sospechosos, además de varios fallecimientos. Sin embargo, el organismo insistió en que el escenario actual es completamente distinto al de comienzos de 2020, cuando el coronavirus era un agente nuevo, poco comprendido y con transmisión comunitaria masiva.
El principal punto bajo análisis es si pudo existir transmisión limitada entre personas dentro del crucero. Algunas variantes sudamericanas de hantavirus, especialmente el virus Andes detectado en Argentina y Chile, han mostrado en estudios científicos capacidad excepcional de transmisión interpersonal bajo condiciones específicas y contacto estrecho.
Esa posibilidad explica la atención internacional sobre el caso, pero la OMS remarcó que incluso en esos escenarios la transmisión es mucho más limitada y controlable que la observada con SARS-CoV-2. No existe evidencia de circulación global sostenida ni capacidad de expansión masiva comparable al Covid.
El hantavirus pertenece a una familia de virus transmitidos principalmente por roedores infectados. Las personas pueden contagiarse al inhalar partículas provenientes de orina, saliva o heces de animales portadores, especialmente en ambientes rurales, galpones cerrados, depósitos o lugares contaminados.
La enfermedad puede comenzar con fiebre, dolores musculares, cefalea, cansancio y síntomas gastrointestinales, pero en algunos casos evoluciona rápidamente hacia un síndrome cardiopulmonar severo con insuficiencia respiratoria y alta mortalidad.
América del Sur conoce el virus desde hace décadas. Argentina y Chile registraron brotes importantes desde la década de 1990, especialmente vinculados al virus Andes. En Uruguay, aunque existen antecedentes aislados y vigilancia epidemiológica permanente, el MSP informó recientemente que no hay riesgo asociado al paso por el país de pasajeros vinculados al brote del crucero.
El caso del MV Hondius generó preocupación porque involucra pasajeros internacionales, circulación marítima y varios países conectados por una misma cadena epidemiológica. La embarcación había realizado previamente recorridos por Argentina, Chile y Uruguay antes de continuar hacia otras rutas internacionales.
La OMS y autoridades sanitarias de Argentina, Cabo Verde, Países Bajos y España continúan reconstruyendo los movimientos de pasajeros, contactos estrechos y lugares potenciales de exposición. Parte de los pacientes fueron trasladados a Europa para tratamiento especializado y observación.
Van Kerkhove insistió en que los sistemas sanitarios actuales están mucho más preparados que en 2020. Existe vigilancia epidemiológica internacional, protocolos de respuesta rápida, intercambio de información y experiencia acumulada en manejo de brotes infecciosos. Según sostuvo, eso permite identificar y contener eventos sanitarios con mucha mayor velocidad.
La OMS también pidió evitar desinformación y comparaciones automáticas con el Covid-19. Desde el inicio del brote comenzaron a circular teorías alarmistas en redes sociales vinculando el hantavirus con una supuesta nueva pandemia global. El organismo sanitario subrayó que no hay evidencia científica que respalde ese escenario.
El episodio refleja, sin embargo, cómo la memoria del Covid modificó completamente la sensibilidad pública frente a enfermedades infecciosas. Cualquier brote internacional, especialmente si involucra transmisión respiratoria o muertes, genera rápidamente preocupación global, seguimiento mediático y presión sobre organismos sanitarios.
Los expertos recuerdan que el riesgo epidemiológico nunca desaparece completamente. El mundo seguirá enfrentando nuevos virus, brotes y eventos sanitarios emergentes. Pero una diferencia clave es que hoy existe una infraestructura internacional de vigilancia y respuesta mucho más robusta que antes de la pandemia de coronavirus.
En ese contexto, la OMS busca transmitir un mensaje doble: mantener vigilancia seria y coordinada sin caer en alarmismo desproporcionado. El hantavirus puede ser grave y potencialmente mortal, pero no presenta las características epidemiológicas que transformaron al Covid-19 en una pandemia planetaria.
La prioridad sanitaria sigue siendo identificar rápidamente casos, rastrear contactos, aislar situaciones de riesgo y reforzar medidas preventivas frente a exposición a roedores o ambientes contaminados. También se mantiene bajo seguimiento la eventual transmisión interpersonal en contextos muy específicos.
El caso del MV Hondius funciona así como una prueba de la nueva era sanitaria global. El mundo ya no reacciona igual frente a un brote infeccioso, pero tampoco todos los virus representan automáticamente una amenaza pandémica.
La OMS insiste en que el hantavirus es un enemigo conocido, no un patógeno desconocido como el coronavirus de 2020. La vigilancia continúa, las investigaciones siguen abiertas y las autoridades sanitarias mantienen monitoreo internacional, pero el organismo busca dejar claro un punto central: no hay señales de que el mundo esté ante el inicio de una nueva pandemia global.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias