Las grandes tecnológicas vienen desarrollando plataformas de IA para aplicar en la producción de alimentos
26.02.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Se está ante un escenario donde podrían cambiar sustancialmente las reglas de juego para los agricultores y productores.
Grandes empresas tecnológicas como Google, Microsoft, Amazon y Alibaba, que dominan el mercado global de datos y servicios digitales, desarrollan plataformas y herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para aplicarlas en todas las etapas de la producción de alimentos, desde la gestión de semillas hasta la aplicación de pesticidas, señala Ana Inés castellanos en una investigación para El País de Madrid.
De acuerdo al estudio Head in the cloud (La cabeza en la nube), publicado este miércoles por el Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles (IPES Food), y reseñado en la nota citada, estas innovaciones, además de consumir enormes cantidades de energía y de agua, están cambiando las reglas del juego para los agricultores y productores del mundo, al consolidar una agricultura cada vez más vinculada a plataformas privadas, infraestructuras digitales costosas y sistemas de decisión algorítimicos.
El grupo internacional independiente, conformado por científicos, economistas y expertos en agricultura, alerta de que las nuevas alianzas entre las grandes tecnológicas (Big Tech) y las empresas que mueven los hilos del sector agrícola (Big Ag) podrían concentrar aún más el control del sistema alimentario bajo la promesa de eficiencia e innovación y relegar a un segundo plano el conocimiento acumulado por los agricultores.
De acuerdo a lo consignado por Castellanos, el informe no plantea un rechazo a estas herramientas ni a la inteligencia artificial aplicada al campo, sino que cuestiona la trayectoria dominante de esta innovación: quién la diseña, bajo qué modelo de negocio se despliega y qué efectos tiene sobre la autonomía de los agricultores y la diversidad de los sistemas alimentarios.
Sus defensores sostienen que estas tecnologías pueden contribuir a aumentar la productividad en un contexto de crisis climática, crecimiento demográfico en el Sur Global y recorte drástico de ayudas al desarrollo.
A pesar de esto último, el informe subraya que la innovación tecnológica por sí sola no resuelve los problemas estructurales de acceso y desigualdad que están en la base del hambre. Según el documento, muchos de estos sistemas están integrados en plataformas digitales controladas por grandes corporaciones tecnológicas que almacenan y procesan enormes volúmenes de información agrícola. Esta dependencia puede generar lo que los autores describen como "bloqueos" tecnológicos: una vez que los productores invierten en maquinaria conectada, software y servicios de suscripción, cambiar de sistema resulta complejo y costoso.
Este proceso, alerta el IPES Food, no es solo un cambio tecnológico sino político: la digitalización del campo está redefiniendo qué tecnologías se desarrollan, cómo se toman las decisiones sobre la producción de alimentos y cómo será el futuro de la agricultura.
"Nos están vendiendo una visión de la agricultura gestionada por IA y robots. Pero en realidad se basa en el criterio desarrollado a lo largo de años de trabajo en el campo. Cuando los agricultores perdemos el control sobre nuestros datos y decisiones, perdemos el control de nuestra producción. Es un camino peligroso", afirma en un comunicado Nettie Wiebe, agricultora y experta de IPES Food.
Imagen: Uypress/DFP
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias