Los inventos cubanos para mejorar el acceso a internet
21.07.2026
LA HABANA (IPS Cuba)- Para mejorar el acceso a internet, que es cada vez más costoso e irregular en Cuba, numerosas personas adaptan tecnologías como antenas y equipos inalámbricos para aumentar la conectividad u optimizar el uso de los datos móviles y del Nauta Hogar (servicio doméstico por conexión ADSL).
Repetidores de señal y soluciones caseras son muy frecuentes en zonas rurales con poca o nula cobertura, donde es común ver a las y los habitantes subir lomas, techos o incluso árboles para conseguir algo de señal.
Un video viral en Instagram muestra cómo, desde 2024, el usuario Yoslier Santiago lograba conexión colocando el celular en una especie de carcasa artesanal conectada a una antena.
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Otras opciones para optimizar la señal
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Otro perfil en la misma red social aseguró que los residentes de algunos poblados rurales en la provincia de Holguín, en el oriente cubano, utilizaban un artilugio creado con una tapa de olla a presión que hacía de antena para mejorar la conexión a internet.
Mientras, desde Guantánamo, también en la región oriental del país, reportes confirman que es común el uso de botellas de plástico con piedras de río u arroz en el fondo para captar la señal.
Hasta hace unos años estas inventivas eran típicas del campo, pero ahora se revierten en nuevas soluciones implementadas también en las ciudades, también cada día más apagadas y desconectadas.
Antenas Yagi, captar señal donde no hay
Entre los dispositivos más usados para mejorar el acceso a internet están las denominadas antenas de disco Yagi. Son direccionales y se instalan en techos o azoteas, apuntando hacia la torre de telefonía más cercana.
Por lo general se utilizan para captar la señal celular débil en zonas de baja cobertura y la redirigen hacia módems o routers. De ahí que, aunque no crean internet, pueden mejorar considerablemente la recepción de la red 3G ó 4G ya existente.
En la práctica, permiten estabilizar conexiones que de otro modo serían intermitentes, aunque no solucionan las limitaciones estructurales del servicio ofrecido por la única y estatal Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa).
Aunque resultan muy funcionales, son algo costosas para el bolsillo cubano con salario promedio.
El precio de una Yagi en La Habana, con algunos metros de cable coaxial y una base para celular incluido, oscila los 8 000 pesos cubanos (unos 12 dólares por las diferentes tasas de cambio vigentes), según publicaciones en el sitio de clasificados Revolico, mientras que en otros territorios existen ofertas por más de 20 dólares.
Los "nanos" de casa en casa
Fabricados por marcas como Ubiquiti o MikroTik, los equipos popularmente conocidos como "nanos" transmiten señal de internet sin necesidad de infraestructura directa en cada vivienda. Funcionan como puentes que extienden una conexión existente y la reparten entre varios usuarios.
En Cuba pueden captar señales WiFi lejanas, como un punto Nauta en los "parques de Etecsa" que aún quedan en funcionamiento cuando tienen fluido eléctrico.
Los nanos se han convertido en una especie de infraestructura paralela de conectividad, aunque su uso depende también de la disponibilidad de una conexión inicial y de la capacidad técnica para la instalación y mantenimiento de la red.
Actualmente los Ubiquiti NanoStation (M2, M5, 5AC) son algunos de los más demandados. Se comercializan en redes sociales locales por precios que van desde los 50 hasta los 200 dólares.
Durante años, este tipo de tecnología circuló en Cuba en un terreno pantanoso, pues, aunque no estaba completamente prohibida su venta, tampoco existía un marco legal claro que permitiera su uso.
Como resultado, en 2019 el Ministerio de Comunicaciones implementó un conjunto de resoluciones que reorganizó el manejo de estos equipos, estableciendo reglas para la importación, tenencia y operación de dispositivos inalámbricos como antenas, routers y mecanismos de redes privadas.
Cifras que no encajan
Alrededor de 7,8 millones de personas son usuarias del servicio móvil en Cuba, de las cuales 7,3 millones pueden hacer uso de internet, según cifras de Etecsa.
Sin embargo, la cobertura de este servicio no alcanza con la fuerza necesaria a todas las zonas de la isla, algunas de las cuales cuentan solo con tecnología 3G.
En tanto, menos del 8 % de los hogares cubanos cuenta con acceso a internet. Una de las causas de este bajo porcentaje es el uso de la antigua conectividad ADSL, para la cual se necesita contar con un teléfono fijo en la vivienda.
La poca conexión se potencia en muchos casos con el uso de los repetidores que el propio monopolio ha intentado socavar.
Etecsa advierte que los equipos "prohibidos" y "no homologados", empleados para mejorar la deficitaria cobertura en la isla, "intercepta en las radiobases y deteriora, en zonas específicas, la calidad de la telefonía y redes móviles".
Según Kevin Castro, director adjunto de la Vicepresidencia de Operaciones de la Red de la empresa, "el empleo de antenas y repetidores de señales ilegales provoca que alrededor del 6% de las celdas, a nivel nacional, se encuentren interferidas", sin embargo, los reportes de baja o nula conectividad provienen de todo el país.
La advertencia de Etecsa coincidió con otras alertas desde la oficialidad por el uso en Cuba de Starlink, el servicio de internet por satélite diseñado por SpaceX, también ilegal y altamente sancionado por las normas cubanas.
Autoridades de la Aduana General de la República reconocen que resulta difícil detectar la entrada a Cuba de tales equipos, que son comercializados libremente en otras partes del mundo. (2026)
Foto: La adaptación de la antena Yagi, inventada en 1926 por Hidetsugu Yagi, es de las soluciones más recurrentes en Cuba. Se comercializan con varios discos, entre 5 y 10 metros de cable coaxial y una base para sostener el celular / Facebook
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias