MONTEVIDEO / AMBIENTE Y CULTURA
MEC e Intendencia acuerdan acciones para mejorar la gestión de residuos
MONTEVIDEO (Uypress) – El Ministerio de Educación y Cultura y la Intendencia de Montevideo acordaron una estrategia conjunta para promover un cambio cultural en la relación de la ciudadanía con el ambiente, con foco en la gestión de residuos, la educación ambiental y la participación comunitaria.
El acuerdo, denominado “Hacia un cambio cultural en Montevideo: Educación, Cultura y Ciudadanía para la transformación ambiental”, fue presentado en el Espacio Perifoneo del Auditorio Nacional Adela Reta, con la participación del ministro José Carlos Mahía y el intendente Mario Bergara.
La iniciativa prevé la realización de campañas de bien público, actividades territoriales, producción de materiales pedagógicos y promoción de propuestas culturales y artísticas vinculadas al ambiente. El objetivo es instalar nuevas prácticas sociales asociadas a la reducción, clasificación, valorización y correcta gestión de residuos.
Desde el MEC se destacó que la transformación ambiental no depende únicamente de infraestructura, regulación o servicios de limpieza, sino también de hábitos, valores y formas de convivencia. En ese sentido, el acuerdo busca articular educación, cultura y ciudadanía como herramientas para sostener cambios duraderos.
Mahía sostuvo que el convenio abre oportunidades de articulación entre el gobierno nacional, departamental y municipal para generar acciones concretas en el territorio. También señaló el trabajo de la Dirección Nacional de Educación y del Comité Académico Ambiental en proyectos vinculados a educación y ciudadanía ambiental.
La Intendencia de Montevideo ubicó el acuerdo dentro de una de las prioridades departamentales: mejorar la limpieza pública y fortalecer la corresponsabilidad ciudadana en la gestión de residuos. Bergara remarcó que se trata de un tema señalado por la población como una preocupación central del departamento.
El convenio tendrá como ejes la educación ambiental, la producción cultural vinculada al ambiente, la formación en clasificación de residuos en origen, el consumo responsable, el fortalecimiento comunitario, el voluntariado ambiental y el trabajo en los municipios de Montevideo.
También se buscará generar conocimiento sobre cultura ambiental y promover instancias de participación que permitan adaptar las acciones a las realidades de cada territorio. La lógica del acuerdo parte de reconocer que los barrios tienen problemas, capacidades y formas de organización diferentes.
La estrategia toma como marco la Agenda 2030, el Acuerdo de París, la Carta de la Tierra de UNESCO, la Ley de Protección del Ambiente, la Ley de Gestión Integral de Residuos, la Estrategia Nacional de Educación Ambiental, el Plan Nacional de Gestión de Residuos y el Plan Departamental de Limpieza y Gestión de Residuos de Montevideo.
El Plan Departamental de Limpieza y Gestión de Residuos 2026-2027 ya plantea que la transformación del sistema requiere un cambio cultural profundo, con corresponsabilidad ciudadana y hábitos sostenibles en hogares, centros educativos y espacios comunitarios.
Ese punto es clave. Montevideo puede incorporar contenedores, modificar circuitos de recolección, fortalecer limpieza o mejorar fiscalización, pero sin clasificación adecuada, menor generación de residuos y participación vecinal, los cambios de infraestructura tienden a ser insuficientes.
La dimensión cultural aparece entonces como un componente de política pública. No se trata solo de pedir a la población que ensucie menos, sino de construir prácticas compartidas: separar materiales, reducir descartables, cuidar espacios públicos, recuperar residuos valorizables y reconocer el impacto colectivo de los hábitos cotidianos.
El acuerdo entre MEC e Intendencia también vincula la agenda ambiental con la producción artística y cultural. Talleres, campañas, intervenciones comunitarias, materiales educativos y propuestas culturales pueden funcionar como herramientas para llegar a públicos que no siempre participan de espacios técnicos o institucionales.
La participación de los municipios será otro elemento relevante. La gestión de residuos no se vive igual en el Centro, en barrios costeros, en zonas periféricas o en áreas con mayor informalidad laboral asociada a la clasificación. Una estrategia territorial permite ajustar mensajes, actividades y soluciones a cada contexto.
La cooperación entre instituciones nacionales y departamentales también responde a un desafío más amplio. Uruguay cuenta con un Plan Nacional de Gestión de Residuos que impulsa una transición hacia la economía circular, la reducción de la disposición final y la valorización de materiales. Para que esa política funcione, necesita bajar al territorio y traducirse en prácticas concretas.
Montevideo concentra buena parte de los residuos del país y enfrenta dificultades históricas en limpieza, recuperación de materiales y disposición final. Por eso, cualquier cambio de escala en el comportamiento ciudadano puede tener impacto ambiental, económico y social.
El acuerdo presentado no resuelve por sí solo el problema de los residuos, pero apunta a una dimensión que muchas veces queda relegada: la cultura cotidiana. Sin educación, participación y apropiación comunitaria, la gestión ambiental corre el riesgo de quedar reducida a camiones, contenedores y sanciones.
La apuesta del MEC y la Intendencia es que la transformación ambiental también se construya en aulas, barrios, centros culturales, municipios, hogares y espacios públicos. En esa dirección, el cambio cultural deja de ser un complemento y pasa a ser parte central de la política ambiental.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias