CIENCIA Y TECNOLOGÍA / ENERGÍA

Motor a hidrógeno suministró electricidad a la red española por primera vez

14.06.2026

BERMEO (Uypress) – Un gigantesco motor alimentado íntegramente con hidrógeno logró suministrar electricidad a la red nacional de España, en una prueba que su fabricante presenta como un hito mundial para la generación eléctrica a gran escala sin emisiones directas de carbono.

La tecnología fue desarrollada por la compañía finlandesa Wärtsilä y ensayada en su laboratorio de Bermeo, en el norte de España. Según la empresa, se trata de la primera demostración de un motor de gran escala funcionando con 100% hidrógeno puro y entregando energía en condiciones reales de red.

El motor, denominado Wärtsilä 31H2, forma parte de una plataforma de motores industriales de cuatro tiempos y fue diseñado para operar como generación flexible. A diferencia de las pilas de combustible, que producen electricidad mediante un proceso electroquímico, este sistema utiliza combustión interna adaptada para funcionar exclusivamente con hidrógeno.

La importancia de la prueba radica en uno de los principales desafíos de la transición energética: cómo sostener la estabilidad del sistema eléctrico cuando la generación eólica o solar cae por falta de viento o sol. Las renovables son limpias, pero intermitentes. Para que puedan ocupar una proporción cada vez mayor de la matriz eléctrica, necesitan tecnologías capaces de responder rápido cuando la red lo requiere.

Wärtsilä sostiene que los motores a hidrógeno pueden cumplir ese papel. Al operar con hidrógeno verde, producido a partir de electricidad renovable, el sistema permitiría almacenar excedentes de energía limpia y utilizarlos luego para generar electricidad cuando la demanda aumenta o cuando baja la producción renovable.

El ensayo español muestra que la tecnología puede pasar de la promesa al funcionamiento real, aunque todavía no implica una adopción comercial inmediata. Expertos del sector advierten que el despliegue a gran escala dependerá de inversiones en producción, almacenamiento, transporte e infraestructura de hidrógeno, además de reglas claras y condiciones económicas competitivas.

España aparece como un lugar especialmente significativo para esta prueba. El país viene incrementando con fuerza su participación renovable: en 2025, las energías renovables representaron el 55,5% de la generación eléctrica nacional, según datos de Red Eléctrica. Ese avance convierte al sistema español en un laboratorio relevante para tecnologías de flexibilidad, almacenamiento y respaldo limpio.

La Agencia Internacional de la Energía proyecta que la capacidad renovable mundial crecerá casi 4.600 gigavatios entre 2025 y 2030. Ese salto obliga a rediseñar las redes eléctricas para que puedan integrar más generación variable sin comprometer seguridad, precio ni confiabilidad.

El motor probado en Bermeo apunta justamente a ese espacio: no sustituir a la energía solar o eólica, sino acompañarla. Su función sería entrar en operación cuando la generación renovable no alcanza, cuando hay picos de consumo o cuando el sistema necesita una respuesta rápida para estabilizar frecuencia y suministro.

Según S&P Global Commodity Insights, el hidrógeno utilizado en la prueba provino de un electrolizador cercano de Air Liquide. La misma fuente señaló que Wärtsilä prevé difundir datos de desempeño una vez completada la validación, y que la tecnología podría utilizarse en plantas de escala de cientos de megavatios.

El camino, sin embargo, no está libre de obstáculos. El hidrógeno verde sigue siendo más caro que los combustibles fósiles en muchas aplicaciones, requiere infraestructura específica y presenta desafíos de almacenamiento y transporte. Además, su eficiencia final depende de toda la cadena: electricidad renovable, electrólisis, compresión, distribución y reconversión en electricidad.

Aun así, la prueba marca un punto relevante en la carrera por encontrar soluciones de respaldo sin carbono. Hasta ahora, muchas redes dependen de centrales térmicas a gas para cubrir la variabilidad de las renovables. Si los motores a hidrógeno logran escalar, podrían ofrecer una alternativa de generación despachable sin emisiones directas de CO2.

La discusión energética de los próximos años no será solo cuánta energía renovable se instala, sino cómo se administra. La transición exige generación limpia, pero también almacenamiento, redes reforzadas, demanda flexible y tecnologías capaces de responder en minutos.

El motor de Bermeo no resuelve por sí solo ese desafío, pero muestra una dirección posible: usar hidrógeno verde como puente entre la abundancia renovable y la necesidad permanente de estabilidad eléctrica.

Imagen: motor Wärtsilä 31H2 probado en Bermeo / Wärtsilä.

Ciencia y Tecnología
2026-06-14T10:31:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias