CULTURA / CINE URUGUAYO
Murió Agustina Chiarino, figura clave del cine uruguayo
18.06.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El cine uruguayo despidió este jueves a una de sus figuras más influyentes. A los 48 años falleció Agustina Chiarino, productora de amplia trayectoria nacional e internacional, reconocida por impulsar proyectos que ayudaron a posicionar al audiovisual uruguayo en festivales y mercados de todo el mundo.
Chiarino participó en más de 25 películas y fue parte de una generación de productores que contribuyó a consolidar el cine uruguayo contemporáneo, tanto desde la producción local como desde la coproducción internacional.
Entre los títulos vinculados a su trayectoria figuran Gigante, Bosco, Tanta agua, Alelí, Agárrame fuerte y Mamá está acá, además de proyectos desarrollados junto a realizadores de Uruguay, Argentina y otros países de la región.
Su trabajo combinó sensibilidad artística, mirada internacional y capacidad de gestión. Fue parte de Control Z Films, fundó Mutante Cine junto a Fernando Epstein y luego impulsó Bocacha Films, una productora orientada al cine de autor, la coproducción y el acompañamiento de procesos creativos.
La noticia generó conmoción en el sector audiovisual uruguayo. Instituciones, colegas, cineastas y espacios de formación destacaron su aporte a la construcción de una cinematografía nacional con proyección exterior.
Cinemateca Uruguaya y la Escuela de Cine del Uruguay la despidieron con tristeza y subrayaron la inteligencia, convicción y energía que puso al servicio de cada película que produjo. Su nombre aparece asociado a una forma de producir cine que cuidaba tanto el resultado artístico como los procesos humanos detrás de cada obra.
Chiarino no fue solo una productora de películas. También fue docente, tutora, asesora y mentora de nuevas generaciones de cineastas y productores. Participó en laboratorios, talleres y espacios de desarrollo de proyectos, dentro y fuera de Uruguay, y acompañó a numerosos realizadores en etapas decisivas de sus carreras.
Su perfil internacional la llevó a integrar jurados, comités de selección y programas de formación vinculados a festivales y mercados relevantes. En 2024 fue invitada a formar parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, un reconocimiento que confirmó su lugar dentro de la industria global.
También fue miembro fundadora de la Academia de Cine de Uruguay, institución clave para la visibilidad, promoción y articulación del audiovisual nacional.
La trayectoria de Chiarino refleja la transformación del cine uruguayo en las últimas dos décadas. De una producción más esporádica y artesanal, el país pasó a construir una presencia sostenida en festivales internacionales, circuitos de coproducción, fondos regionales y mercados especializados.
Ese salto no se explica solo por directores y actores. También necesitó productores capaces de leer proyectos, armar financiamiento, conectar países, negociar con fondos, sostener rodajes y defender películas hasta su llegada al público.
Agustina Chiarino fue una de esas figuras. Su trabajo ayudó a que historias uruguayas y latinoamericanas encontraran caminos de producción, circulación y reconocimiento.
En una industria pequeña, donde cada película exige años de insistencia, su papel fue especialmente relevante. Produjo, acompañó, formó, abrió puertas y construyó redes que seguirán siendo parte del patrimonio invisible del cine nacional.
Su fallecimiento deja un golpe profundo en la comunidad audiovisual. Pero también deja una obra: películas que circularon, equipos que se formaron, proyectos que crecieron y una generación que encontró en ella una referencia profesional y humana.
El cine uruguayo pierde a una productora fundamental. Su legado permanece en las películas que ayudó a hacer posibles y en la huella que dejó en quienes aprendieron a producir, pensar y defender cine junto a ella.
Imagen: Agustina Chiarino / archivo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias