BUSCANDO EL ORIGEN DE LA VIDA
Nave de NASA llegó al “asteroide de la muerte”
04.12.2018
COLORADO (Uypress) - La nave OSIRIS-REx alcanzó al asteroide Bennu. La sonda espacial recogerá muestras y las traerá a la Tierra en 2023.

Foto NASA
El control de la misión OSIRIS-REx de la NASA confirmó el encuentro de esta sonda espacial con el asteroide Bennu, también conocido como "el asteroide de la muerte". Los científicos lo conocen desde 1999 y temen que en algún día pueda impactar contra nuestro planeta.
Con un diámetro de 500 metros, Bennu -bautizado con el nombre de un ave mitológica egipcia asociada con la muerte- pasará entre nuestro planeta y la Luna alrededor de 2135, lo que podría alterar su órbita, haciendo que impactara con la Tierra a fines del siglo XXII. Según la NASA las posibilidades de un impacto son de 1 entre 2.500.
Rico en carbono, este cuerpo celeste podría contener los precursores químicos del origen de la vida y los océanos de nuestro planeta y por eso es tan importante la investigación en su superficie.
"Hemos llegado", anunció el ingeniero de telecomunicaciones Javi Cerna durante una transmisión de la NASA desde el control de la misión en Lockheed Martin Space en Colorado.
Se trata de un paso importante en la misión de OSIRIS-REx, cuyo fin es estudiar un objeto cercano a la Tierra a corta distancia y enganchar muestras para traerlas de regreso a la Tierra en 2023.
Mark Fisher, ingeniero jefe de naves espaciales para la misión OSIRIS-REx en Lockheed Martin Space en Colorado, indicó que la maniobra realizada para alcanzar a Bennu abrió el camino para el "régimen de vuelo de precisión que haremos durante el próximo año y medio para hacer un mapa y descubrir todo lo que podamos y que OSIRIS-REx determine el mejor lugar para ir a buscar una muestra del asteroide y traerlo de vuelta".
Durante los próximos meses, la nave hará un total de cinco pases sobre el polo norte, el ecuador y el polo sur a una distancia de 7 kilómetros. Los principales objetivos científicos de esta Fase Preliminar son estimar la masa de Bennu, refinar el modelo de estado de giro del asteroide y generar un modelo de forma global a una resolución de 75 centímetros. El objetivo de la misión es recoger una muestra de la rugosa capa superficial y regresar con ella a la Tierra.
Sin embargo, antes de realizar todo esto la nave espacial destinará casi dos años a cartografiar sus contornos. Se estima que alrededor de julio de 2020 la nave tocará brevemente la superficie de Bennu para recolectar al menos 60 gramos (equivalentes a unos 30 sobrecitos de azúcar) de tierra y rocas. La nave espacial luego empacará la muestra en una cápsula y viajará de regreso a la Tierra, dejando caer esa cápsula en el desierto del oeste de Utah en 2023, donde los científicos estarán esperando para recogerla.
Bennu es uno de los aproximadamente 780.000 asteroides conocidos en nuestro Sistema Solar, pero su órbita está muy cerca de la Tierra, incluso cruzándola. El asteroide se acerca más a la Tierra cada seis años y tiene una probabilidad relativamente alta de impactarla a fines del siglo XXII. También rodea al Sol casi en el mismo plano que la Tierra, lo que hizo que fuera un poco más fácil lograr la tarea de alta energía de lanzar la nave espacial desde el plano de la Tierra y hacia Bennu. Sin embargo, el lanzamiento requirió una potencia considerable, por lo que OSIRIS-REx utilizó la gravedad de la Tierra para impulsarse en el plano orbital de Bennu cuando pasó por nuestro planeta en septiembre de 2017.
La razón principal por la que los científicos están ansiosos por predecir las direcciones a la que se dirigen los asteroides es saber cuándo se acercan demasiado a la Tierra. Al tomar en cuenta el efecto Yarkovsky, estimaron que Bennu podría pasar más cerca de la Tierra que la Luna en 2135, y posiblemente incluso más cerca entre 2175 y 2195. Aunque es poco probable que Bennu golpee la Tierra en ese momento, nuestros descendientes pueden usar los datos de OSIRIS-REx y determinar la mejor manera de desviar los asteroides amenazantes, tal vez incluso utilizando el efecto Yarkovsky en su beneficio. El efecto Yarkovsky modifica las órbitas de objetos pequeños del Sistema Solar como resultado del modo en que éstos absorben la radiación del Sol en una de sus caras y lo reirradian mientras rotan. Esto produce un ligero desequilibrio que, lentamente, con el paso del tiempo, altera la trayectoria del objeto.
El análisis de una muestra de Bennu ayudará a los científicos planetarios a comprender mejor el papel que los asteroides pueden haber desempeñado en la entrega de compuestos formadores de vida a la Tierra. Se sabe, por haber estudiado a Bennu a través de los telescopios terrestres y espaciales, que es un asteroide rico en carbono, bisagra de la que cuelgan las moléculas orgánicas. Bennu es probable que sea rico en moléculas orgánicas, que están hechas de cadenas de carbono unidas con átomos de oxígeno, hidrógeno y otros elementos en una receta química que hace que todos los seres vivos conocidos. Además del carbono, Bennu también podría tener otro componente importante para la vida: el agua, que está atrapada en los minerales que forman el asteroide.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias