Pesca al límite: barcos parados, pérdidas millonarias y denuncias por trabajadores extranjeros
27.09.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Dos buques pierden US$17.000 por día por falta de maquinistas. El sindicato denuncia "semiesclavitud" y advierte sobre eventual trata; empresarios lo niegan.
La tensión en la industria pesquera uruguaya volvió a escalar y llegó al gobierno. Dos barcos permanecen sin poder zarpar por falta de maquinistas, con pérdidas estimadas en US$ 17.000 diarios, mientras el Centro de Maquinistas Navales (CMN) denuncia irregularidades en la contratación de trabajadores extranjeros y condiciones de "semiesclavitud". Los empresarios rechazan las acusaciones y aseguran que las contrataciones cumplen con la normativa, según informa diario El País.
El conflicto ya involucra a los ministerios de Defensa, Interior, Trabajo y Educación y Cultura, además de Prefectura Nacional Naval. Las partes mantuvieron una reunión con la ministra de Defensa, Sandra Lazo, y está previsto un nuevo encuentro para la próxima semana.
El presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU), Juan Riva-Zucchelli, afirmó que los dos barcos inmovilizados pierden unas 15 toneladas de pescado por día. Además, 18 tripulantes permanecen sin poder trabajar mientras las embarcaciones esperan conseguir maquinistas. "Ya está pasando, pero en un momento nos vamos a quedar sin gente", advirtió el empresario. La industria estima que necesita alrededor de 100 maquinistas y unos 800 marineros para operar normalmente.
La denuncia sindical
Del otro lado, el CMN cuestiona la flexibilización de los permisos otorgados a trabajadores extranjeros y sostiene que se están produciendo embarques sin las garantías y controles correspondientes.
El sindicato afirma que trabajadores indonesios perciben salarios inferiores a los establecidos por los laudos y denuncia condiciones de "semiesclavitud". En un documento entregado a las autoridades fue todavía más lejos: señaló que eventuales incumplimientos de la normativa podrían encuadrarse en situaciones de trata de personas, particularmente cuando trabajadores no residentes son captados mediante ofertas laborales fraudulentas.
El CMN cuestiona además que trabajadores uruguayos deban cumplir requisitos de formación más exigentes que algunos extranjeros y advierte que la situación puede terminar desplazando a personal nacional debidamente titulado.
Sin embargo, el gremio aclara que no se opone a la contratación de extranjeros cuando se realiza de acuerdo con la legislación y en igualdad de condiciones.
Los empresarios: "Es todo mentira"
Riva-Zucchelli rechazó categóricamente las acusaciones. "Es todo mentira", afirmó, y sostuvo que el planteo sindical responde a una discusión "ideológica que no condice con la realidad". Según el presidente de la CIPU, los extranjeros fueron contratados precisamente porque no existen suficientes maquinistas uruguayos disponibles. De una dotación cercana a 800 trabajadores en 15 barcos de altura, entre 15 y 25 serían indonesios.
También negó las denunciadas condiciones de "semiesclavitud" y explicó que los trabajadores descansan dentro de los barcos porque así lo establece la operativa y está previsto en sus contratos.
El gobierno quedó ahora frente a un conflicto que enfrenta dos diagnósticos radicalmente diferentes: para las empresas, faltan trabajadores y los barcos pierden dinero amarrados; para el sindicato, la solución no puede ser flexibilizar controles ni sustituir trabajadores uruguayos mediante contrataciones extranjeras que considera irregulares.
La próxima reunión con las autoridades deberá comenzar a resolver una disputa que ya no se limita a salarios o dotaciones: alcanza las reglas con las que Uruguay permitirá operar a su propia flota pesquera.
Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias