Rusia despliega su propio Starlink para controlar drones en Ucrania

08.11.2026

MOSCÚ (Uypress) - Rusia comenzó a utilizar la red satelital Rassvet para comunicaciones militares. Ucrania advierte que permitirá mejorar los ataques con drones y dificultar su interceptación.

 

Rusia comenzó a utilizar su propia red de comunicaciones satelitales, denominada Rassvet, en operaciones militares sobre Ucrania. El sistema, concebido como una alternativa rusa a Starlink, cuenta con 32 satélites lanzados durante 2026 y busca mejorar las comunicaciones entre las fuerzas desplegadas y los drones de reconocimiento y ataque.

La información fue confirmada por la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania (GUR) a la agencia Reuters y recogida este domingo por el diario español El Español.

Según los servicios de inteligencia ucranianos, la nueva infraestructura permitirá a Moscú transmitir información durante las operaciones y modificar las trayectorias de los drones en pleno vuelo, reduciendo su dependencia de rutas previamente programadas.

Una nueva capacidad para la guerra con drones

La principal ventaja de Rassvet es la posibilidad de establecer comunicaciones bidireccionales entre los operadores militares y las aeronaves no tripuladas.

Los drones de reconocimiento podrían transmitir imágenes y datos en tiempo real, mientras que los operadores de los aparatos de ataque podrían modificar sus objetivos o trayectorias en función de los movimientos de las fuerzas ucranianas. Esta capacidad también podría dificultar las tareas de interceptación mediante sistemas de guerra electrónica.

El portavoz de la inteligencia militar ucraniana, Andrii Yusov, advirtió que el desarrollo de esta tecnología podría aumentar la eficacia de los drones rusos y complicar las operaciones defensivas. Sin embargo, las autoridades ucranianas no han presentado pruebas públicas que permitan determinar cuántos ataques concretos fueron dirigidos mediante Rassvet.

Una red todavía muy inferior a Starlink

Los 32 satélites rusos fueron lanzados en dos grupos, durante marzo y julio de este año. Aunque representan un avance para las capacidades espaciales de Moscú, todavía están muy lejos de los más de 10.000 satélites que integran la constelación Starlink, desarrollada por la empresa estadounidense SpaceX, propiedad de Elon Musk.

La diferencia tiene consecuencias operativas. Mientras Starlink ofrece una cobertura extensa y prácticamente continua, Rassvet solamente permite establecer comunicaciones durante determinados períodos, cuando sus satélites sobrevuelan las zonas donde operan las fuerzas rusas.

Especialistas consultados por medios internacionales estiman que actualmente existen al menos dos períodos diarios de comunicación relativamente estable sobre territorio ucraniano, cada uno de aproximadamente una hora. Además, algunos satélites rusos no alcanzaron las altitudes operativas previstas, lo que plantea dificultades adicionales para el despliegue del sistema.

La respuesta rusa al bloqueo de Starlink

El desarrollo de Rassvet adquirió mayor importancia después de que SpaceX restringiera el funcionamiento de terminales Starlink utilizadas por fuerzas rusas. Moscú había conseguido acceder a equipos mediante circuitos comerciales indirectos, pese a las restricciones impuestas por la empresa estadounidense.

La desactivación de esos dispositivos afectó las comunicaciones militares rusas y aceleró la búsqueda de una alternativa propia. Ucrania, por su parte, utiliza servicios de comunicaciones satelitales de SpaceX para coordinar operaciones militares y mantener conectadas sus unidades.

Esa dependencia también ha generado preocupación en Kiev, especialmente después de que restricciones temporales de velocidad en terminales Starshield afectaran algunas operaciones durante octubre.

Más de 900 satélites para 2035

El proyecto Rassvet está coordinado por Bureau 1440, una empresa rusa respaldada por el Estado. Su objetivo es desplegar una constelación de más de 900 satélites de órbita baja antes de 2035, aunque los especialistas consideran que alcanzar esa escala exigirá importantes inversiones y una mayor capacidad de lanzamiento.

Moscú prevé realizar nuevos lanzamientos antes de finalizar 2026 para ampliar la cobertura del sistema. El gobierno ucraniano respondió imponiendo sanciones a diez empresas vinculadas al programa, incluida Bureau 1440, y reclamó a Estados Unidos medidas adicionales contra los proveedores de tecnología. Kiev sostiene que el proyecto depende parcialmente de componentes extranjeros, incluidos suministros procedentes de China.

El espacio, otro escenario de la guerra

La utilización militar de Rassvet confirma la importancia creciente de las comunicaciones satelitales en los conflictos contemporáneos. Las constelaciones de órbita baja permiten transmitir imágenes, coordinar unidades y mantener enlaces con sistemas no tripulados a grandes distancias.

Para Rusia, disponer de una infraestructura propia representa un intento de reducir su dependencia de tecnologías occidentales. Para Ucrania, constituye una amenaza adicional que deberá enfrentar mediante nuevas capacidades de defensa electrónica y antiaérea.

Aunque Rassvet todavía no ofrece cobertura permanente, su desarrollo muestra que la guerra en Ucrania también se disputa en el espacio, donde el control de las comunicaciones puede resultar decisivo para las operaciones militares.

Ciencia y Tecnología
2026-11-08T16:06:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias