Salud mental adolescente: "Nunca queremos que nos suelten"
31.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Seis jóvenes uruguayos entrevistados por diario El País hablan del sufrimiento emocional, la falta de atención psicológica y la necesidad de adultos que escuchen sin juzgar ni minimizar sus problemas.
Los adolescentes uruguayos reconocen las señales del sufrimiento emocional, saben cuándo un amigo necesita ayuda y reclaman algo que parece sencillo, pero que muchas veces no encuentran: adultos dispuestos a escucharlos, acompañarlos y tomar en serio sus problemas.
Una investigación periodística de Juan Paullier, publicada en el medio citado, reunió a seis adolescentes que integran el programa Accionadores por la Salud Mental, impulsado por América Solidaria junto con la Intendencia de Canelones.
Ezequiel Pérez, Leila Hernández, Maira Cabrera, Melissa Rodríguez, Thiago Barboza y Yojan Rodríguez conversaron sobre sus experiencias, sus temores y las dificultades que encuentran cuando necesitan apoyo emocional.
El resultado revela una realidad preocupante: muchos jóvenes saben identificar el sufrimiento ajeno, pero no siempre encuentran quién escuche el suyo.
Escuchar no es lo mismo que aconsejar
Uno de los reclamos más reiterados apunta a la actitud de los adultos, que frecuentemente responden a los problemas adolescentes minimizando su importancia. Una mala calificación, una discusión entre amigos o una situación de angustia pueden parecer asuntos menores desde la perspectiva adulta, pero adquirir una dimensión considerable para quien los está viviendo.
Los jóvenes cuestionan que muchas veces se ofrecen soluciones antes de comprender qué está ocurriendo. También reconocen que pedir ayuda resulta difícil por vergüenza, temor a molestar o falta de confianza. Una de las expresiones más significativas surgió cuando hablaron de sus relaciones familiares: «Nunca queremos que nos suelten», dijeron, reclamando acompañamiento incluso cuando aparentan rechazarlo.
La atención psicológica llega tarde
Otro problema señalado es la dificultad para acceder a servicios de salud mental. Los adolescentes describieron esperas prolongadas en el sistema público y costos elevados en la atención privada. Una consulta psicológica semanal puede representar unos 1.500 pesos, una cifra difícil de sostener para numerosas familias.
También cuestionaron la insuficiencia de profesionales en los centros educativos. Mientras algunos desconocían que existieran psicólogos en los liceos, otros recordaron largas filas de estudiantes esperando atención.
El psicólogo Roberto Balaguer advirtió sobre las desigualdades entre instituciones públicas y privadas, mientras Ignacio Rodríguez Perrachione, consultor de Unicef, destacó la importancia de detectar tempranamente las señales de sufrimiento.
La inteligencia artificial como confidente
La conversación también abordó una práctica creciente: recurrir a herramientas de inteligencia artificial para expresar problemas personales. Los adolescentes reconocieron que muchas veces consultan a estos sistemas porque temen cansar a sus amigos o no encuentran interlocutores disponibles.
Sin embargo, manifestaron desconfianza hacia respuestas que consideran excesivamente complacientes y advirtieron sobre el riesgo de recibir interpretaciones equivocadas de sus emociones. Los especialistas recuerdan que estas herramientas no sustituyen la atención profesional ni los vínculos humanos.
Cifras que exigen respuestas
Los datos nacionales confirman la importancia del problema. Según la Encuesta Nacional de Adolescencias y Juventudes de 2025, el 14% de los adolescentes declaró que la ansiedad o la depresión limitaron sus actividades habituales.
Otros estudios revelan situaciones preocupantes de tristeza persistente, desesperación e ideación suicida entre adolescentes y jóvenes. Uruguay registró en 2025 una tasa de 19,16 suicidios por cada 100.000 habitantes, según el Ministerio de Salud Pública.
Frente a esta realidad, programas como Ni Silencio Ni Tabú buscan fortalecer la prevención, la participación juvenil y las redes comunitarias de apoyo. Pero el mensaje central de los adolescentes es todavía más elemental: necesitan adultos confiables, atención accesible y espacios donde expresar sus emociones sin sentirse juzgados.
La salud mental juvenil no puede depender exclusivamente de la capacidad individual para pedir ayuda. También exige instituciones capaces de escuchar y responder oportunamente.
Líneas de ayuda gratuitas, las 24 horas: Línea Vida, 0800 0767 o *0767; apoyo emocional, 0800 1920.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias