Cuentos apolíticos en Uypress. Te quiero.com
Te quiero.com Washington Daniel Gorosito Pérez
26.08.2026
MONTEVIDEO (Uypress) - Hay demasiada política en UYPRESS. Lo venía masticando y decidí que era hora de reiniciar una sección de cuentos, que fue muy exitosa, con una característica nueva, deben ser cuentos que no incluyan temas políticos. Está abierta a todos los lectores que quieran participar. Enviarlos a: diego.uypress@gmail.com
Cuando me invitaron a impartir esta conferencia, debo confesar que me dio "miedito"; hablar del amor, las relaciones y la pareja en el siglo XXI ante un auditorio de estudiantes de ingeniería de sistemas y carreras afines, pero me gusta la mala vida y acepté el desafío.
Sin más preámbulo iniciemos, se sostiene que el amor sólo es posible cuando dos seres humanos se comunican entre sí desde el núcleo de sus existencias,
Sólo en esa "experiencia central" está la realidad humana, sólo allí hay vida, sólo allí está la base del amor. Experimentando en esa forma el amor es un desafío constante, no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos, mantener identidades y no sumirse en uno solo, "encontré mi media naranja" no, nadie es incompleto.
Que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es básicamente secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos.
(Parecería ser que estoy cautivando al auditorio, no se ven jóvenes bostezando, o inquietos en sus asientos, sí caritas de interés en el mensaje).
Sólo hay una prueba de la presencia de amor: la hondura de la relación y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas; es por tales frutos por los que se reconoce el amor.
Pero, en el siglo XX, Erich Fromm, publica "El arte de amar", él autor toma el título de un poema del poeta romano Ovidio, y esta obra que fuera publicada a fines de la década de los 50, marcará parte del debate de la temática amorosa en el resto del siglo XX.
¿Y saben qué sigue en el XXI? Pero, pero, siempre hay un pero, entrará un nuevo actor en este caso, principal o primer actor que cambiará la forma de relacionarse el ser humano y ustedes lo saben muy bien. Me refiero a la tecnología informática y en particular las redes sociales.
No tengo dudas que los creadores de las mismas en parte son sus "ídolos" por las carreras que cursan. Pese a que algunos de ellos no terminaron sus carreras universitarias y hoy en conferencias ante auditorios similares a este, recomiendan culminar las mismas.
Y entonces, el amor, motor de la humanidad, ¿será? , ha ido cambiando como han ido cambiando las sociedades y llegamos a la "aldea global" al decir de Marshall Mc Luhan y al mundo de la "incomunicación" social, donde las redes sociales reina en todo su esplendor.
¿Y qué pasa con el amor? Un sociólogo polaco, Zygmunt Bauman, ganador del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2010 crea el término "modernidad líquida".
En su ensayo titulado "Vida líquida", sostiene que esta no permite ataduras, ni lealtades, sino que es una sucesión de nuevos comienzos: en el trabajo, en las amistades, en las relaciones amorosas. En las "sociedades líquidas" todo tiene fecha de caducidad incluido el amor.
Uno de los que apoya la teoría de "el amor líquido" en América Latina es el psicoanalista argentino Óscar Zack, en al que se considera que el amor es como una mercancía. "Si usted tiene un objeto o compra algo, eso no es para toda la vida.
En el mundo actual el amor se constituye casi que en un objeto tecnológico. Por ejemplo, cuando se anuncia el lanzamiento de un nuevo dispositivo, la gente se agolpa un día antes para comprarlo. Hay un vicio por tener aquello que es nuevo, que lo diferencia de lo que ya se tiene".
En su participación como ponente en el "Seminario los decires del amor" explicó que hoy para muchos hombres: "es mejor tener un IPad a una pareja porque el IPad no habla; o que la mujer prefiera tener el "Notebook" de última generación porque él obedece. El mundo moderno tiende a hacer de los individuos seres autistas en el sentido de creer en la frase: "Sólo me basto" con mi IPod o mi "Notebook", porque ahora a través de estos elementos se puede tener incluso, sexo virtual".
No se trata de "satanizar" a las redes sociales que son una herramienta para conocerse, pero en teoría no pueden reemplazar el lazo social. Por último no tengo dudas que las relaciones de ustedes, los más jóvenes, tienen la impronta de la tecnología y eso es muy respetable, pero da para reflexionar.
Quiero terminar con una pregunta. Supongamos que a la salida de este auditorio los está esperando su novia/o, amiga/o con derechos, pareja, compañera/o, ¿qué le dirían al verlo/a sobre la conferencia?
Pasan segundos que parecen horas y nadie levanta la mano, casi al final una joven se para, recibe el micrófono que le alcanza la edecán y externa:
"Le diría...te quiero. com".
Washington Daniel Gorosito Pérez
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias