Transformación en Pekín: eliminan casi totalmente la contaminación atmosférica
27.01.2026
PEKÍN (Uypress) – La contaminación atmosférica fue un patrón durante décadas del desarrollo urbano de la capital de China. Las partículas en suspensión, especialmente las PM2.5, la situaban en la década pasada entre las ciudades con peor calidad del aire del mundo.
Contrariamente a ese panorama, los registros correspondientes a 2025 reflejan una evolución que rompe con el patrón histórico. La mejora no responde a un episodio puntual ni a circunstancias coyunturales, sino a una transformación progresiva que se ha ido consolidando año tras año, escribe Alejo Lucarás en ok diario.
¿Cómo hizo China para reducir el 98% de la contaminación de su capital en 12 años?
La evolución de la contaminación en Pekín entre 2013 y 2025 muestra un descenso sostenido de las partículas PM2.5, el contaminante más utilizado para medir la calidad del aire urbano.
Según los datos de la Oficina Municipal de Ecología y Medio Ambiente, la concentración media anual de estas partículas se situó en 27 microgramos por metro cúbico en 2025, frente a los 89,5 microgramos registrados en 2013, lo que supone una reducción cercana al 98% en poco más de doce años. Es, además, la primera vez desde que existen mediciones oficiales que la capital china baja del umbral de los 30 microgramos anuales, una referencia clave dentro de los estándares nacionales.
En paralelo, el número de días con episodios graves de contaminación se ha reducido hasta prácticamente desaparecer del calendario anual.
El impacto más visible de esta reducción de la contaminación se aprecia en el número de días con aire limpio o moderado. Durante 2025, Pekín registró 311 jornadas con niveles bajos o aceptables de PM2.5.
La eliminación casi total de los días de contaminación severa indica un cambio estructural, según destaca ok diario. Las autoridades ambientales chinas subrayan que este resultado no se explica por factores meteorológicos aislados, sino por una reducción constante de las emisiones procedentes del tráfico y de la industria pesada.
El punto de inflexión se sitúa en 2013, cuando tanto el Gobierno central como el municipal pusieron en marcha un plan de acción específico contra la polución atmosférica, centrado en el transporte y en las emisiones industriales.
Entre las principales medidas adoptadas destacan la retirada progresiva de vehículos antiguos, la exigencia de estándares de emisiones equivalentes a la normativa Euro 6 para los coches nuevos y la limitación de la circulación en episodios de alta contaminación mediante sistemas de matrículas pares e impares.
A ello se suma una ampliación notable de la red de transporte público, con el objetivo de reducir la dependencia del coche privado. Metro, autobuses y redes de movilidad alternativa han ganado peso en los desplazamientos diarios, contribuyendo a una disminución directa de las emisiones contaminantes.
El papel del coche eléctrico en la caída de la contaminación
La electrificación del parque móvil ha sido otro factor determinante en la reducción de la contaminación en Pekín. China cuenta ya con cerca de 37 millones de vehículos en circulación, de los cuales alrededor del 10% son eléctricos, híbridos enchufables o de tecnologías alternativas. En la capital, la proporción es aún mayor debido a los incentivos específicos.
Imagen: Xinhua/Chen Yehua
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias