TECNOLOGÍA / IDENTIDAD DIGITAL Y ESTADO
Uruguay lanzará la cédula digital en el celular y avanza hacia una billetera electrónica estatal
06.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Uruguay comenzará a implementar en diciembre una billetera electrónica estatal que incluirá la cédula de identidad digital en el celular. El proyecto forma parte de la nueva Estrategia Digital del gobierno y apunta a transformar el acceso a trámites, documentos y servicios públicos.
El anuncio fue realizado por la directora ejecutiva de Agesic, Cristina Zubillaga, durante la presentación oficial de la estrategia digital junto al secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y la ministra de Industria, Fernanda Cardona. La jerarca adelantó que la cédula electrónica será el primer documento integrado al sistema y que la plataforma comenzará a operar antes de fin de año.
La idea es que los ciudadanos puedan llevar en el teléfono móvil documentos oficiales que hoy existen en formato físico o dispersos en distintas aplicaciones. Después de la cédula digital, el gobierno prevé incorporar la libreta de conducir, el carné de salud y el carné de vacunación durante 2027.
El proyecto representa un nuevo paso en la estrategia de digitalización del Estado uruguayo, uno de los procesos más avanzados de América Latina en materia de gobierno electrónico. Uruguay integra desde hace años el grupo de países líderes en servicios digitales estatales y desarrolló herramientas de identidad electrónica, firma digital y trámites en línea que hoy funcionan en múltiples organismos públicos.
La novedad ahora es la integración. En lugar de múltiples sistemas separados, el gobierno busca construir una “billetera digital” capaz de centralizar documentos oficiales y credenciales verificadas desde el celular. La iniciativa también apunta a que esos documentos puedan ser utilizados en otras aplicaciones compatibles y no queden encerrados exclusivamente en la app estatal.
Según explicó Agesic, el proceso comenzará antes de diciembre con una etapa intermedia: en julio se lanzará una identidad electrónica vinculada simultáneamente a la cédula física y al dispositivo móvil del usuario. El objetivo es aumentar el nivel de confianza y seguridad para realizar trámites digitales sin necesidad de lectores físicos adicionales o validaciones presenciales permanentes.
La base tecnológica ya existe. Uruguay emite desde 2015 una cédula electrónica con chips de seguridad, autenticación y firma digital avanzada. El documento incorpora estándares internacionales utilizados en identificación electrónica, validación biométrica y protección contra clonación o fraude documental.
La nueva etapa busca trasladar esas capacidades al ecosistema móvil cotidiano. La cédula digital permitiría identificarse, validar identidad, acceder a servicios estatales, operar con trámites y eventualmente interactuar con sistemas privados que acepten credenciales verificadas por el Estado.
El movimiento acompaña una tendencia global. Países europeos, Estados Unidos y varios gobiernos latinoamericanos avanzan hacia modelos de identidad digital interoperable, donde el teléfono móvil funciona como contenedor de documentación oficial. En América Latina, Uruguay aparece entre los países más adelantados en infraestructura institucional y regulación para este tipo de sistemas.
Pero el avance también abre desafíos sensibles. La expansión de documentos digitales exige reforzar ciberseguridad, protección de datos personales, resiliencia tecnológica y mecanismos de inclusión para personas con dificultades de acceso digital. Uruguay tiene altos niveles de conectividad regional, aunque persisten diferencias etarias, educativas y territoriales en el uso de herramientas digitales.
El gobierno insiste en que la digitalización no eliminará automáticamente los documentos físicos. La convivencia entre formatos seguirá siendo necesaria durante un período de transición y para garantizar accesibilidad universal. La apuesta oficial es que el celular se convierta progresivamente en una herramienta práctica para portar documentos y relacionarse con el Estado, sin que eso implique excluir a quienes continúan utilizando soportes tradicionales.
La estrategia digital también tiene una dimensión económica y administrativa. Centralizar identidad, trámites y documentación puede reducir costos, agilizar procesos, simplificar validaciones y disminuir burocracia. Al mismo tiempo, fortalece el ecosistema de identidad digital sobre el que se apoyan servicios tributarios, seguridad social, salud, educación y comercio electrónico.
El anuncio ocurre en un momento en que la identidad digital gana peso en la vida cotidiana uruguaya. La DGI ya exige mecanismos digitales para acceder a devoluciones y trámites fiscales, mientras organismos públicos y privados amplían el uso de autenticación electrónica y firma digital.
La billetera estatal busca consolidar ese ecosistema bajo una lógica integrada. Si el cronograma se cumple, diciembre marcará el inicio de una nueva etapa: la cédula dejará de estar únicamente en el bolsillo físico y comenzará a vivir también dentro del celular. Para Uruguay, el desafío será combinar innovación, seguridad y accesibilidad en un proceso que redefine la relación entre ciudadanía y Estado.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias