Uruguay será sede del primer Consejo Empresarial del mundo dedicado a la ética de la IA
23.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI) lanzaron una iniciativa piloto que buscará promover la adopción responsable de la IA; la experiencia uruguaya será presentada en varias cumbres y foros internacionales.
Según nota de la colega Lucía Barrios para La Diaria Uruguay fue elegido por la Unesco para poner en marcha el primer Consejo Empresarial para la Ética de la Inteligencia Artificial del mundo, una experiencia piloto que reunirá a empresas de distintos sectores, academia, Estado y sociedad civil con el objetivo de impulsar el uso responsable de estas tecnologías, generar herramientas para su adopción y convertirse en un ámbito de referencia para la discusión de políticas públicas vinculadas con la inteligencia artificial (IA).
El organismo internacional y la CUTI presentaron este viernes el proyecto junto con representantes del gobierno, la academia y el sector empresarial. "La Unesco eligió a Uruguay para lanzar este piloto. Es una gran responsabilidad para CUTI. Este piloto es el primero en el mundo. Uruguay tiene una historia de haber sido pionero en varios temas vinculados al gobierno digital y de trabajar en conjunto con el sector privado, siendo una referencia en la región. Esos antecedentes permiten hoy lanzar este consejo", sostuvo Carlos Acle, directivo de CUTI y quien presidirá el consejo empresarial. Acle sostuvo que se trata de una iniciativa "novedosa" sobre una temática "relevante" tanto para el sector tecnológico como para el país.
La importancia de la adopción empresarial
Durante el lanzamiento, la jefa del sector de Ciencias Sociales y Humanas de la Unesco Montevideo, Gisselle Burbano, señaló que la iniciativa surge en un contexto en el que la adopción empresarial de estas tecnologías avanza más rápido que los mecanismos de gobernanza.
Según explicó, el primer estudio mundial sobre adopción corporativa responsable de IA, elaborado por la Unesco y basado en información de 2.972 empresas, reveló que "solamente una de cada diez empresas ancla su trabajo en una gobernanza ética formal", mientras que apenas "el 11% tiene las herramientas para poder evaluar el impacto ambiental de sus trabajos en inteligencia artificial" y "86% carece de políticas de protección laboral ante el desarrollo vertiginoso de las tecnologías emergentes".
"Tenemos la intención de presentar el plan de trabajo que el día de hoy estamos lanzando como una buena práctica que ojalá se reproduzca en otros ámbitos nacionales", afirmó Burbano, quien adelantó que la experiencia uruguaya será presentada en la próxima cumbre regional de autoridades en IA y en el Foro Global sobre Ética de la IA que se realizará en Arabia Saudita.
El director de la Unesco Montevideo, Ernesto Fernández Polcuch, sostuvo que la ética debe incorporarse desde la concepción misma de las tecnologías y no como una corrección posterior. "Esta conversación no puede ocurrir solo en los Estados [...] Si nosotros queremos una real implementación de la recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial, esa ética [...] se construye desde la educación y también desde las empresas", afirmó.
Fernández Polcuch destacó además la rápida adhesión del sector privado a la iniciativa y señaló que más de 35 empresas manifestaron interés en integrarse al consejo empresarial. "Uruguay apareció como el lugar donde un diálogo como este es posible de manera productiva, y no solamente es posible, sino que es parte de la cultura cotidiana de la sociedad", concluyó.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos impulsados por la Unesco tras la aprobación, en 2021, de la primera recomendación global sobre ética de la IA, que busca orientar a gobiernos, empresas y organizaciones en la construcción de sistemas algorítmicos transparentes, inclusivos y respetuosos de los derechos humanos.
Tres pilares de trabajo
Según detalló Acle en diálogo con este medio, el consejo desarrollará sus actividades sobre tres grandes ejes. El primero será funcionar como una mesa de diálogo entre empresas de distintos tamaños y sectores.
El segundo eje estará centrado en la formación y la sensibilización. Entre julio y setiembre se realizarán talleres destinados a capacitar a las empresas en temas vinculados con la ética de la IA, el funcionamiento de los algoritmos y los desafíos asociados con estas tecnologías.
A ello se sumarán acciones de divulgación orientadas a concientizar sobre la importancia de incorporar criterios éticos desde las etapas iniciales del desarrollo y la adopción de soluciones basadas en IA. "Cómo hacemos para que este componente ético esté presente desde el inicio al crear soluciones de software o cuando una empresa elige una herramienta de inteligencia artificial son algunas de las cuestiones que queremos trabajar", indicó.
El consejo también prevé iniciativas vinculadas con promover la ciudadanía digital, enfocadas en mejorar la comprensión de las personas sobre el funcionamiento de las plataformas y sistemas basados en IA.
El tercer eje apunta a consolidar al organismo como un espacio de referencia para actores públicos y privados. En ese sentido, Acle sostuvo que instituciones como la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic), el Parlamento u organismos multilaterales podrán recurrir al consejo cuando se discutan regulaciones o políticas relacionadas con la IA.
Consultado sobre las inquietudes que las empresas expresan respecto de la inteligencia artificial, Acle señaló que no existe una única preocupación dominante, sino múltiples que varían según el sector y los usos concretos de la tecnología. Entre ellas, mencionó el manejo de los datos en herramientas de uso extendido como ChatGPT, Claude y otros asistentes basados en IA generativa. "Hay muchas inquietudes sobre qué datos se cargan en estas plataformas", explicó.
También aparecen preocupaciones vinculadas con los algoritmos utilizados para la toma de decisiones, los posibles sesgos incorporados en los sistemas y los desafíos que enfrenta la educación. Según Acle, muchas empresas manifiestan preocupación por la capacitación de sus trabajadores y la necesidad de desarrollar procesos de reconversión profesional. "Queremos analizar cómo el trabajo puede transformarse en el futuro, cómo se redefinen los procesos dentro de las organizaciones y cuál será el impacto en el empleo", concluyó.
La visión del gobierno uruguayo
Durante el evento, el director nacional de Telecomunicaciones y Servicios de Comunicación Audiovisual de Uruguay, Pablo Siris, sostuvo que el principal desafío consiste en encontrar un equilibrio entre innovación y protección de derechos. "El debate actual no es si se debe regular, sino cómo adoptar normas para que la cautela no bloquee el desarrollo tecnológico y la soberanía digital. Uruguay busca un equilibrio inteligente, una postura progresista y cautelosa, pero orientada al desarrollo. La posición deseada no es prohibir, sino crear un entorno seguro que proteja los derechos ciudadanos, y la ética de los datos sin asfixiar la innovación local", afirmó.
Siris sostuvo que Uruguay, al ser un "hub tecnológico regional", busca una "regulación dinámica y flexible que evolucione junto con la tecnología". "El objetivo es mitigar riesgos reales, como el sesgo algorítmico o el desplazamiento laboral, mientras que se incentiva la inversión posicionando a Uruguay como un laboratorio confiable de inteligencia artificial para el mundo sin dejar a nadie atrás", agregó.
El jerarca señaló que Uruguay apuesta por un "modelo híbrido" basado en legislación nacional, estándares abiertos y amplia participación técnica. A su juicio, una regulación excesivamente restrictiva podría afectar la competitividad y limitar el desarrollo tecnológico. "Una regulación hiperprecavida, nacida del temor a lo desconocido, puede asfixiar la competitividad", advirtió.
En la misma línea, la directora ejecutiva de la Agesic, Cristina Zubillaga, destacó la importancia de construir mecanismos de gobernanza que involucren al Estado, las empresas y la academia. La jerarca anunció además que Agesic trabaja en un proceso abierto de participación ciudadana para debatir posibles mecanismos regulatorios y de gobernanza de la IA en Uruguay.
"Vamos a lanzar próximamente un mecanismo de participación ciudadana muy abierto, en el que se puedan plantear todas las distintas visiones sobre la regulación de la inteligencia artificial y sobre sus mecanismos de gobernanza", adelantó.
La productividad aún no refleja la revolución prometida
Por su parte, el presidente de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), Juan Ignacio Dorrego, llamó a mantener una mirada realista sobre el impacto económico de la IA. "Hoy la inteligencia artificial es llamada a ser una nueva tecnología que transforme la forma en que producimos. Resulta que los datos que vemos actualmente realmente no reflejan eso", afirmó.
Según indicó, incluso en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) la adopción empresarial de IA ronda el 20%, pero eso no se expresa en mayores niveles de productividad en la mayoría de los casos. "No es una tecnología que está universalmente incorporada y adoptada por el sector empresarial. Cuando vemos algunos datos vinculados al crecimiento económico, [...] no aparece en la economía uruguaya, regional y global un crecimiento agregado que venga impulsado por el desarrollo de inteligencia artificial", agregó.
Sostuvo que, en términos de productividad, tampoco se observan resultados que "hagan la diferencia de forma agregada"; no obstante, indicó que hay sectores que la incorporación de IA ha evidenciado efectos positivos. "Hay un potencial de crecimiento y de impacto que tiene esta tecnología, y para eso debemos hacer algunas cosas juntos, uniendo a empresas, Estado y sociedad civil organizada", sostuvo.
Educación
Mientras tanto, la presidenta de Ceibal, Fiorella Haim, destacó que uno de los principales desafíos consiste en preparar a niños y adolescentes para comprender de manera crítica los entornos digitales en los que viven. "¿Cómo hacemos para preparar a los chiquilines a que entiendan en forma crítica estos entornos digitales en donde están inmersos?", planteó.
La jerarca recordó que Ceibal comenzó hace 19 años promoviendo la equidad en el acceso a la tecnología y que actualmente trabaja en nuevas formas de alfabetización vinculadas con la IA. "Hoy tenemos un desafío que tiene que ver con las nuevas brechas que se pueden producir si no entendemos cómo funciona la inteligencia artificial, qué es y cómo se usa", señaló.
Haim también hizo énfasis en la necesidad de aumentar la participación de las mujeres en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática) y en el desarrollo de tecnologías basadas en IA.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias