Michael Douglas revela sus romances, adicciones y secretos familiares

24.10.2026

HOLLYWOOD (Uypress) - A los 82 años, el actor publicó One Helluva Ride, unas memorias donde reconoce infidelidades, conflictos familiares y excesos que marcaron seis décadas de Hollywood.

 

Michael Douglas decidió contar su historia sin las restricciones que durante décadas impuso la industria cinematográfica a sus grandes estrellas. A los 82 años, el actor estadounidense publicó One Helluva Ride, un libro de memorias en el que repasa sus seis décadas en Hollywood, sus relaciones amorosas, las adicciones, los conflictos con su padre y las consecuencias que la fama tuvo sobre su familia.

La obra, publicada el 6 de octubre, contiene revelaciones que el protagonista de Wall Street, Atracción fatal y Bajos instintos había mantenido en privado durante buena parte de su vida.

Pero, más allá de los episodios escandalosos, Douglas propone una reflexión sobre el costo personal del éxito y las dificultades para sostener los vínculos familiares bajo la exposición permanente.

Los romances que ocultó durante décadas

Una de las confesiones más comentadas es su relación sentimental con Kathleen Turner durante el rodaje de Tras el corazón verde, en 1984. Douglas había negado durante más de cuatro décadas aquel romance, ocurrido mientras atravesaba una crisis matrimonial con su primera esposa, Diandra Luker.

En el libro reconoce que existió una relación y recuerda la atracción inmediata que sintió por su compañera de reparto. También admite otros vínculos sentimentales, entre ellos con la actriz Jeanne Tripplehorn y la guionista Diane Thomas.

El actor aseguró que antes de publicar determinadas experiencias íntimas contactó a las mujeres involucradas para solicitarles autorización.

Catherine Zeta-Jones y el fin de una etapa

Douglas dedica una parte importante de sus memorias a Catherine Zeta-Jones, con quien está casado desde noviembre de 2000. Recuerda que, cuando comenzaron su relación, la actriz le exigió un compromiso de monogamia.

Para cumplirlo, tuvo que comunicarse con cinco mujeres con las que mantenía vínculos sentimentales y poner fin a esas relaciones. El matrimonio atravesó momentos difíciles, entre ellos el cáncer que padeció Douglas y los problemas de salud de Zeta-Jones. Sin embargo, el actor presenta esa relación como uno de los principales factores de estabilidad de su vida.

Drogas, alcohol y rehabilitación

Las memorias tampoco eluden sus experiencias con las drogas. Douglas cuenta que durante sus años universitarios llegó a vender marihuana para financiar sus estudios y recuerda episodios de consumo de cocaína y alcohol.

También aborda su ingreso, en 1992, a una clínica de rehabilitación en Arizona. Durante años circularon versiones según las cuales había recibido tratamiento por una supuesta adicción al sexo.

El actor desmiente esa interpretación y explica que su internación estuvo relacionada con problemas de dependencia de sustancias. El libro describe igualmente los conflictos que esas conductas provocaron en su primer matrimonio.

La culpa por su hijo Cameron

Uno de los capítulos más dolorosos está dedicado a Cameron Douglas, su hijo mayor, quien atravesó una grave adicción a la heroína y pasó siete años en prisión por delitos relacionados con drogas.

Michael reconoce que sus prolongadas ausencias durante la infancia y juventud de Cameron afectaron la relación entre ambos.

El actor admite que su dedicación profesional y su vida personal le impidieron ejercer la paternidad como hubiera querido.

Las experiencias de Cameron aparecen entre los recuerdos más difíciles de la autobiografía y constituyen una reflexión sobre las consecuencias familiares de las adicciones.

La sombra de Kirk Douglas

La relación con su padre, el legendario actor Kirk Douglas, ocupa otro lugar central. Michael recuerda las dificultades que enfrentó para construir una identidad artística propia y escapar de las comparaciones permanentes.

También relata antiguos desacuerdos profesionales, especialmente los relacionados con la adaptación cinematográfica de Atrapado sin salida, película que produjo y que ganó el Oscar a mejor película en 1976.

Años después, Douglas obtuvo otro Oscar, esta vez como actor principal, por su interpretación de Gordon Gekko en Wall Street.

Una mirada sin idealizaciones sobre Hollywood

El libro incluye enfrentamientos con directores, tensiones durante los rodajes y episodios poco conocidos de algunas de sus películas más famosas.

Aparecen nombres como Oliver Stone, Steven Soderbergh, Kathleen Turner y Julia Roberts, en relatos que muestran una industria atravesada por rivalidades, ambiciones y disputas personales.

Sin embargo, el balance final de Douglas no está dominado por los conflictos profesionales.

Después de una vida marcada por el éxito, los excesos y la exposición pública, el actor reconoce que sus mayores deudas no están relacionadas con el cine, sino con las personas a las que no siempre dedicó el tiempo y la atención que merecían.

One Helluva Ride es, en definitiva, la historia de una estrella que decidió revisar su pasado sin ocultar sus contradicciones.

Lectura
2026-10-24T16:01:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias