*

Agencia Uruguaya de Noticias
Loading
con firma
Pablo Tosquellas Pablo Tosquellas
Pegame el grito
Marcelo Marchese Marcelo Marchese
El hijo del hombre que desafió a los dioses
Esteban Valenti Esteban Valenti
25 años son muchos
Hebert Abimorad Hebert Abimorad
Se idolatra la tragedia
Stella Maris Zaffaroni Stella Maris Zaffaroni
Cuánto tiempo hace que…
José W. Legaspi José W. Legaspi
Maradona no fue ni será dios, es inolvidable y eterno
Ariel Bank Ariel Bank
La democracia contrataca
Rodolfo M. Irigoyen Rodolfo M. Irigoyen
Pronosticar el pasado
Jorge Ángel Pérez Jorge Ángel Pérez
La isla “bocarriba”: Cuba precisa los sueños, y las acciones…
Nina Nina
Cincuenta y dos días
Jorge Aniceto Molinari Jorge Aniceto Molinari
No hay trabajo para todos. (Abordando eso gris, que parece la teoría)
Conexión México. Por Ruby Soriano Conexión México. Por Ruby Soriano
Paraíso de la impunidad militar en México
William Marino William Marino
El dueño de las bananas
Michael Añasco Michael Añasco
Los cuatro grandes reinicios del siglo XX
Danilo Arbilla Danilo Arbilla
Europa no vale una misa
Fernando Gil Diaz Fernando Gil Diaz
NegociAcción!!
Jaime Secco Jaime Secco
Mi carnicero y los precios de Ancap
Catarina de Albuquerque Catarina de Albuquerque
Invertir en Agua y Saneamiento es vital para nuestras economías
Luis E. Sabini Fernández Luis E. Sabini Fernández
¡Los ludditas tenían razón!
Luis Fernández Luis Fernández
Sugerencias
Carlos Pérez Pereira Carlos Pérez Pereira
El “servicio sexual” y la seducción de los poderosos
Gustavo “Tato” Olmos Gustavo “Tato” Olmos
El chantaje como forma de hacer política
Mónica Díaz Mónica Díaz
Buena vecina
Emiliano Galasso Emiliano Galasso
La Educación actual en el Uruguay, parte 2
Roberto Savio Roberto Savio
Trump se va, pero no el trumpismo
Carlos Grau Pérez Carlos Grau Pérez
Un largo proceso de aprendizaje compartido
Fernando López D’Alesandro Fernando López D’Alesandro
La Revolución Rusa y Uruguay
Alejandrina Morelli Alejandrina Morelli
Rodolfo Rabanal, escritor y periodista, falleció en Punta del Este
Luis C. Turiansky Luis C. Turiansky
“Yo soy antisemita"
Roberto Sansón Mizrahi Roberto Sansón Mizrahi
La hora de los pueblos unidos en su diversidad
Ana Jerozolimski Ana Jerozolimski
Para variar, en medio de la pandemia, un día de fiesta en Israel
Roberto Cyjon Roberto Cyjon
“Acá mando yo”, dijo el covid-19
Enrique Canon Enrique Canon
La autocrítica es estratégica
Carlos Vivas, Homero Bagnulo Carlos Vivas, Homero Bagnulo
Ayudando a las grandes compañías del medicamento
Juan Pedro Ribas Juan Pedro Ribas
Historias reales e intemporales. El sentido del deber con amor. General Licandro
Emir Sader Emir Sader
La hora de la nueva izquierda chilena
Ariel Bank Ariel Bank
Los 75 del Peronismo
Lic. María Cristina Azcona Lic. María Cristina Azcona
La educación de la moralidad para padres e hijos, en el contexto de la nueva normalidad
Luis Anastasia Luis Anastasia
Reflexiones sobre Covid-19 – Tercera parte
QU Dongyu, Director General de FAO QU Dongyu, Director General de FAO
La clave para recuperarse del Covid-19 es la innovación, particularmente la digitalización
José Escárate Mansilla José Escárate Mansilla
Chile…Plebiscito AD-PORTAS
Álvaro Ons* Álvaro Ons*
Flexibilización de las negociaciones comerciales en el MERCOSUR: ¿una trampa para Uruguay?
Liliana Pertuy Liliana Pertuy
Apuntes primarios para una autocrítica responsable
Juan Pedro Mir Juan Pedro Mir
Justicia social y educativa: el desafío de la presencialidad
Omar Fuentes Omar Fuentes
¡Basta de joder con Venezuela!
Jorge Schneidermann Jorge Schneidermann
“Las víctimas”, un nuevo y revulsivo libro de la psicoanalista argentina Sonia Cesio (*)
Juan Santini Juan Santini
A veces la realidad parece ficción, pero es la tozuda realidad
Héctor Musto Héctor Musto
¿Por qué el FA perdió las elecciones? Apuntes y aportes para una autocrítica necesaria.
Roberto Elissalde Roberto Elissalde
¿Qué pasó con los Centros MEC?
Enrique Gerschuni Enrique Gerschuni
Reflexiones sobre las pasadas elecciones departamentales y municipales
Ignacio Munyo Ignacio Munyo
¿Qué es CERES?
Sara Granados, consultora de FAO Sara Granados, consultora de FAO
Primer día mundial de la de la concienciación sobre la pérdida y desperdicio de alimentos
Andrea Burstin Andrea Burstin
Mercosur, paredón y después
Federico Fasano Mertens Federico Fasano Mertens
La democracia no termina en las urnas
Daniel Vidart Daniel Vidart
Un domingo de “votaciones”
Sabina Goldaracena Sabina Goldaracena
El puerto de conveniencia para las flotas pesqueras del Atlántico Sudoccidental
Dr Guillermo Chiribao Dr Guillermo Chiribao
Cuando los de afuera no son de palo
Ismael Blanco Ismael Blanco
Partido Comunista
Sergio Reyes Sergio Reyes
El perfume embriagador de lo posible
Elena Grauert Elena Grauert
Oficinas, funciones y funcionarios
Filomena Narducci Filomena Narducci
Yo voto "No" y tu?
Constanza Moreira. Constanza Moreira.
Crónica de un secuestro
Álvaro Rico Álvaro Rico
El honor militar en los años 60
Gastón Grisoni Gastón Grisoni
¡Construyendo futuro!
Federico Arregui Federico Arregui
Libertad orientales
Carlos Wuhl Carlos Wuhl
Francia 2020: el racismo ordinario
Gonzalo Zunino (*) Gonzalo Zunino (*)
Por qué y para qué reformar la Seguridad Social en Uruguay
Jaime Igorra Jaime Igorra
Qué hacer con el estadio centenario
Daniel Mordecki Daniel Mordecki
Virtual Empate
Julio García Julio García
Empatía y Resiliencia
Jan Steverlynck Jan Steverlynck
Un destacado servidor público uruguayo
María Ligia Vivas María Ligia Vivas
Coronavirus, el mejor nido de explotación Laboral creado por el imperio
Cuentos & versos en cuarentena Cuentos & versos en cuarentena
Les presentamos los trabajos de Enrique Umbre Cardinale y de Sergio Nicolás Mato. Seguimos recibiendo textos en: uypress@gmail.com.    
Gustavo Viñales Gustavo Viñales
Riesgos en la flexibilización del régimen de residencia fiscal en Uruguay
Jorge Pozzi Jorge Pozzi
Sobre pandemia, consumo y consumismo
Rafael Sanseviero Rafael Sanseviero
Andrés Vargas (Dedicado al colectivo Ni todo esta perdido- NITEP)
Cecilia Alonso* Cecilia Alonso*
La plataforma educativa CREA del Plan Ceibal en el top de las tendencias de Google
Fernando Lorenzo (*) y Luis Miguel Galindo (**) Fernando Lorenzo (*) y Luis Miguel Galindo (**)
La pandemia, “la nueva normalidad” y el desarrollo de largo plazo
Jorge Helft Jorge Helft
Crítica de la cultura uruguaya: un ojo extranjero experto
Sergio Rodríguez Gelfenstein Sergio Rodríguez Gelfenstein
Las verdades de la Historia
Iani Haniotis Curbelo Iani Haniotis Curbelo
Las máscaras del virus, una reflexión (más)
Nelson Villarreal Durán Nelson Villarreal Durán
Generación 83: Creando puentes y tejidos para fortalecer la democracia
Cristina Retta Cristina Retta
Uruguay más allá de sus fronteras. Alcances y límites de la política de vinculación del Departamento 20
José Antonio Vera José Antonio Vera
El tirano fue más barato
Pablo Romero García Pablo Romero García
“Educar, un asunto de todos” (o el síntoma del tapabocas)
Bibiana Lanzilotta / Federico Araya Bibiana Lanzilotta / Federico Araya
La Regla Fiscal en la LUC: el país se debe una discusión profunda e informada
María Noel Vaeza María Noel Vaeza
La pandemia del COVID-19 acentúa la situación de precariedad para las trabajadoras remuneradas del hogar
Daniela Yelpo Daniela Yelpo
Política: entre la pasión y la disección, una dualidad inexorable
Gerard Cretenze Gerard Cretenze
Esta nena está causando problemas
Daniel Feldman Daniel Feldman
Si usted no tiene coronavirus ¡jódase!
Cristina Masoller Cristina Masoller
Aprender de los Errores
Verónica Lay Verónica Lay
Protocolos Covid-19 y Ley de Responsabilidad Penal Empresarial
Andrea Valenti Andrea Valenti
Las fotos del presente
Selva Andreoli Selva Andreoli
¡Presente!
Alvaro Asti Alvaro Asti
Relato con Memoria
Charles Carrera Charles Carrera
Son memoria, son presente
Henry Segura Henry Segura
Réplica a Beto Peyrou: Los Relatos de los Santos Inocentes
Juan Carlos Pesok Juan Carlos Pesok
Castigos y Remedios
Jorge Eiris Jorge Eiris
Un fallo que lesiona derechos de los uruguayos del exterior
Alberto Peyrou Alberto Peyrou
Respuesta a la nota de Henry Segura en UYPRESS titulada: Carta abierta a Beto Peyrou: Las Hogueras de las Conversiones
Gerardo Bleier Gerardo Bleier
Ante un nuevo escenario político
Víctor Bacchetta Víctor Bacchetta
El nuevo Ministerio de Ambiente y cambios en áreas protegidas
Daniel Espíndola Daniel Espíndola
La educación virtualizada; tanto asignatura pendiente como una oportunidad para la innovación
Jorge Braun Jorge Braun
Virus chino. La pandemia económica, quién la paga ... ¿China?
Carlos A. Gadea Carlos A. Gadea
La sociedad del contagio
Lic. Leonardo Rodríguez Maglio Lic. Leonardo Rodríguez Maglio
Mi panel de información, sintonía, y soluciones
Ernesto Nieto Ernesto Nieto
De tripas corazón
Aldo Mazzucchelli Aldo Mazzucchelli
CORONAVIRUS Covid-19, Abril 1
José Carlos Mahía José Carlos Mahía
El impacto del Coronavirus y los desafíos del presente en Uruguay
Daniel Mesa Daniel Mesa
La delgada linea que limita la emergencia sanitaria y el estado de derecho
Gabriel Courtoisie Gabriel Courtoisie
¿La ley es más inteligente que su autor?
Iván Solarich Iván Solarich
Tristezas o no... con gel
Jorge Jauri Jorge Jauri
Los miedos reales que provoca la Ley de Urgencia
Regino López Regino López
Una posible salida a la crisis que afronta el sector citrícola
más columnistas



 
banner FLOW INTERNO 180 x 89
banner NICATEL INTERNO 180 x 89
banner CUCTSA INTERNO 180 x 89
Te encuentras en: Inicio | Columnas

¡Los ludditas tenían razón!

Luis E. Sabini Fernández

16.11.2020

El progreso es el opio de los pueblos.

Pero Marx tenía razón... así que:

La religión del progreso es también el opio de los pueblos

En el 2020 parecen confluir elementos y factores, acontecimientos, que califican una verdadera crisis sistémica. Es a tal punto potente y diversa que se nos hace difícil abordarla y calificar sus múltiples facetas.

Hay aspectos que califican como una crisis de alcance planetario, aunque a la vez sea visualizable en dimensiones nacionales.

 

La contaminación generalizada

Está dejando su huella planetaria cada vez más insoslayable -en sus más variadas y ominosas manifestaciones; alimentaria, electromagnética, nuclear, climática, química y particularmente plástica...

Hay fuertes indicios para asociar la declarada pandemia oficial y planetaria con la irrupción de virus y vectores que podrían proceder de una naturaleza conmovida en sus cimientos, no por alguna vendetta celeste sino sencillamente, porque la conquista de nuevos territorios de la naturaleza permanentemente colonizados por la especie humana pone a esta última en presencia de nuevos vectores patógenos hasta ahora circunscritos a la vida silvestre (y allí, generalmente en equilibrio).

Pero más allá o más acá de la presencia generalizada del Covid 19, vemos la contaminación alimentaria por doquier: la pesca está absolutamente "tomada" por las partículas microplásticas, alojadas en los diversos órganos de los peces, incluida, con certeza, su carne.

Los animales que fueran el reservorio alimentario de los pueblos cazadores, facilitada la obtención de tales carnes mediante la domesticación, con el desarrollo agroindustrial, necio y omnipotente, ha terminado generando montañas de carne más enferma que sana, más tóxica que saludable.

La ruralidad a la norteamericana, insuflada de modernización tecnológica ha terminado por contaminar todos los cultivos, todos los frutos que el hombre ha ido organizando sobre la faz de la tierra para su cada vez mejor sustento, ahora su cada vez más espada de Damocles sobre su salud.

Hacer vida con venenos suena dialéctico, pero es en rigor patógeno.

Por esto último -por hacer cada vez más invivibles regiones y moradas del planeta- la cantidad de los llamados refugiados ambientales crece incontenible. Si a esto agregamos la voracidad de la agroindustria, expulsando a "los pobres del campo" para "mejor" atenderlos en tugurios suburbanos con comida chatarra, se crea otra suerte de refugiados por despojo que seguramente constituye una de las causas del pavoroso viaje "de la periferia al centro" que tantos africanos, asiáticos, centroamericanos, emprenden para ver de conseguir mejor suerte arriesgando lo poquísimo que tienen, apostando con sus propias vidas y las de los hijos; en el agua, en los depósitos  de países receptores, separándose padres de hijos...

Esa arremetida de la agroindustria, del diseño norteamericano de ruralidad, de los alimentos, y de la vida cotidiana, todo ello basado en la tecnologización radical, absolutista, en la plastificación de nuestra cotidianidad, en la transnacionalización y aumento de escala, so pretexto de racionalizar recursos (en realidad, malgastarlos en medio de la mayor indiferencia por el destino de la biodiversidad planetaria, incluida nuestra especie (aunque de modo mucho más agresivo hacia el resto de las especies animales y vegetales, sometidas a políticas de exterminio más directas), está forjando, lo que estos tecnooptimistasmadeinUSA califican como una 'salvación del planeta mediante plásticos y agrotóxicos'. [1]

Lo que calificamos de "arremetida"  tomó vuelo generalizado a partir de la 2GM, cuando EE.UU. pasó a ser dueño absoluto de la industria planetaria. Ese unicato se perdió pronto (y de muy diversa manera), pero la arremetida prosiguió.

Ese núcleo dinamizador (madeinUSA)  está empezando a perder la batalla cultural, ideológica. Basta ver el reciente panorama electoral de EE.UU. para percibirlo. Algo huele a podrido y no es precisamente en Dinamarca... Somos muchos los que vamos viendo que el propagandeadoAmerican Way of Life es un American Way of Death.

Que vamos al abismo, que la idea del progreso como una locomotora con velocidad progresivamente acelerada no nos lleva a ninguna parte... mejor dicho, que nos lleva al abismo. Porque el modelo olvidó los frenos. La idea de hacer ascensores panorámicos geniales, de enorme altura pero sin controlar nunca el estado de los tensores que lo izan y lo bajan, sería insensata. Y bien, en nuestro caso, siguiendo con el símil, se trata de un ascensor que sólo asciende...

Pensadores lúcidos nos lo han dicho reiteradamente; baste nombrar la exultante Una pesadilla de aire acondicionado, de Henry Miller, que ya en 1945, precisamente la fecha del ascenso ideológico de EE.UU.,cuando ese ascenso se convierte en "cosmológico"...

Pero así y todo la agroindustria, el modelo globalizador, arrasador de las particularidades, aun habiendo entrado en un cono de sombra -la que despiden los aviones del WorldTrade Center, los cuerpos de Sadam Husein, Osama Bin Laden y Muhammar Gadafi, los miles, centenares de miles de sacrificados, los centenares o miles de niños palestinos engrillados, enjaulados, tratados como basura...- sigue empeñado en defender sus inmensos privilegios

Siguen al ataque. La hybris tecnológica no cede.

Veamos una aplicación de ingeniería genética

 

Trigo transgénico

Uruguay y Argentina acaban de tener el enorme privilegio de iniciar la producción de trigo transgénico, al parecer por primera vez en el mundo entero.

Cuando la ofensiva de la ingeniería genética aplicada a alimentos se desencadenó en la década de los '90, a fines de esa década, organizaciones campesinas, de la India, EE.UU., Francia, Brasil, entre otras, reaccionaron con mucha fuerza y obtuvieron dos promesas de los emporios "biotecnológicos": no desarrollar semillas suicidas (que eran de interés empresario para forzar nuevas compras y evitar la ancestral costumbre campesina de guardar semillas, y no avanzar con aplicaciones transgénicas al trigo y al arroz; los dos cereales de mayor uso en el planeta.

Tal resistencia y el compromiso resultante data de los años 2000, 2001.

Casi un cuarto de siglo después, acaba de ser borrado con el anuncio laboratoril de trigo y arroz transgénicos para el 2020.

A Uruguay y Argentina les cabe el "honor" de semejante ruptura de compromisos. Los consorcios agroindustriales vieron oportuno el momento de borrar lo que habían firmado ante la resistencia social. Y no se equivocan tanto: la resistencia actual es menor.

 

Calentamiento global

La "decisión" para adoptar trigo transgénico es muy ilustrativa: "[...] el evento HB4PAT [trigo transgénico] tiene tolerancia a la sequía".[2] Pero ni el GNB ni el MGAP nos explican de dónde proviene la sequía. 

La sequía proviene del calentamiento global, veranos cada vez más ardientes, por ejemplo. Y ese calentamiento proviene del modelo agroindustrial, de enorme dilapidación energética; es decir, nuestros gobernantes atrapados en el círculo vicioso de la contaminación, sólo saben ahondarla...

La "fundamentación" en Argentina corre por los mismos andariveles. No se puede considerar que sean muy creativos...

"Desarrollado por un grupo de biólogos/as moleculares e investigadores/as argentinos/as, liderados/as por la investigadora Raquel Chan, directora del Instituto de Agrobiotecología del Litoral (IAL) y perteneciente al Conicet, permite obtener semillas más tolerantes a la sequía", festejó el Ministerio de Ciencia, a cargo de Roberto Salvarezza.[3]

La lógica aplicada a estos ejemplos y debidamente generalizada, nos permite comprobar que los tecnooptismistas son cultores, voluntarios o no, del calentamiento global. Lo aceptan gustosamente, porque consideran haber encontrado la solución. Un penoso ejemplo de miopía conceptual en el tratamiento de dificultades.

 

La crisis tendida al galope por todos los mares y continentes del planeta, que han estado sufriendo los procesos de colonización, industrialización y globalización sin freno alguno, que, por ejemplo, está reduciendo el casquete polar ártico año a año (el continente antártico también, pero como es considerablemente mayor se nota menos); el trastorno climático parece arreciar en forma de incendios, huracanes, inundaciones cada vez más frecuentes. Dicha  intensidad y frecuencia mayores no son sino expresión del mismo calentamiento; se trata de una intensificación de los ciclos; con más energía solar, por ejemplo (que entra más "libremente" por el debilitamiento de la capa de ozono), más se calienta el agua de los mares; y ya está verificado que con temperaturas por encima de 25o el riesgo de tromba, huracán o tsunami se presenta.

 

La crisis multifactorial tiene mil facetas más y se cuela por los más remotos senderos de la actividad humana. El colapso soviético reveló a medio mundo, la debilidad de la "alternativa socialista", vencida por el a w o l. Pero ese combate no certifica la calidad ni la bondad del sistema emblematizado por EE.UU.

Tampoco lo hacen las "revoluciones de colores"; una jugarreta para doblegar y asimilar a los viejos aliados del "campo socialista", ni la política de shock con la que EE.UU., la UE y el EdI han ido machacando y haciendo trizas sociedades árabes o islámicas en laborioso proceso de construcción social (el caso más descarado y de más bajo nivel ético fue el saqueo del régimen libio, titular de una singular fortuna en oro y de proyectos endógenos de desarrollo, confrontados con el gorjeo infame de Hillary Clinton).

 

Biodiversidad menguante: sexta extinción masiva

Cada vez hay más investigadores biólogos de macro- y microfauna y flora; de tierra, agua o aire, que señalan la desaparición  galopante, no ya de ejemplares, sino de especies.

Esta mengua de riqueza biológica no es ni remotamente compensada por el florecimiento de especies domesticadas, de fauna o flora. La complejidad genética y biótica del planeta se está perdiendo.

Otra manera de decir que nuestro planeta está enfermo. En tanto paleontólogos y biólogos han rastreado varias extinciones masivas de especies, sobre todo vinculadas con trastornos climáticos y desplazamientos territoriales  tectónicos-el relato de la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años es una de las tantas-, ésta, sexta extinción generalizada, tiene un atributo peculiar; estar provocada por la especie humana, y por lo mismo al margen de toda regulación "natural".

Un fenómeno altamente vinculado con éste del empobrecimiento biótico del planeta es el aumento poblacional de la humanidad fuera de toda consideración ambiental; la humanidad se ha expandido perdiendo la calidad de vida, de muchos de sus integrantes, o sea estamos recargando nuestra nave celeste, no mejorando sino empeorando las condiciones de vida de la mayoría de la humanidad, claro que no la de sus inmensas minorías, inmensamente privilegiadas (entre quienes se encuentran, nos encontramos,los que leen, leemos informes como éste...).

 

Contaminación electromagnética

Hay un movimiento generalizado impulsado por grandes empresas para tender una red electromagnética  -5G-  incomparablemente mayor que la tendida hasta ahora, por más que existen pluralidad de informes desaconsejando semejante irradiación.

Con la promesa de que tendremos heladeras "inteligentes", ventanas "inteligentes", autos "inteligentes", que podremos bajar una película en medio segundo y no, como hasta ahora, en medio minuto,  "ninguna persona, ningún animal, ningún pájaro, ningún insecto y ninguna planta en la Tierra podrán evitar la exposición, las 24 horas del día, los 365 días del año, a niveles de radiación de RF que son decenas a cientos de veces mayores de lo que existe hoy en día, sin ninguna posibilidad de escapar a ninguna parte del planeta." [4]

Pese a las negativas de años de la OMS de asociar gliomas y celulares, finalmente no tuvo más remedio que aceptar esa temible asociación, por cuanto quedó irrefutablemente probado que los cánceres de cerebro se forman del mismo lado del que se habla con el celular. Apenas un ejemplo de la proliferación electromagnética.

Estas radiaciones, las "suaves", se sabe alteran el  vuelo de insectos, nuestro sueño; médicos recomiendan que los niños no pongan sus netbox en el regazo porque sus ondas llegarán a los órganos sexuales inmaduros... no hace falta imaginar que sobrevendrá con esa madurez...

Lo más grave es que la implantación del 5 G (así como las aplicaciones anteriores) no han contado jamás con informes médicos y sanitarios aceptables para evaluar los efectos de la contaminación electromagnética, en qué puede resultar la exposición cada más intensa y permanente a dicha irradiación. Más bien, como bien explica Jorge Riechmann:[5]  "las empresas de telecomunicaciones y las GAFAM [Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft] están aplicando en este caso la estrategia de las empresas del tabaco, generalizada luego con éxito -desde el amianto al glifosato. Lo cual promociona un tipo de ciencia cuestionable (¿qué niveles de evidencia exigimos cuando están en juego bienes y valores básicos para la sociedad?) y desactiva el principio de precaución."

 

Contaminación nuclear

Japón acaba de informar que no puede retener más los millones de litros de agua irradiada que ha estado reteniendo, bajándole su carga nuclear, desde el tsunami que arrasara Fukushima,  en 2011. Entonces, el agua contaminada se extendió prácticamente por todo el Pacífico y en California al otro lado de ese océano, se reportó la presencia de una radiactividad muy superior a la normal. Ahora, con los medios de incomunicación mucho más asordinados, estamos ante un hecho con cierto paralelismo.

 

De todos modos, lo grave no es la gravedad de los problemas sino la coraza mental que les permite a quienes provocan las crisis sentirse que son los que las solucionan.

 

Luis E. Sabini Fernández
https://revistafuturos.noblogs.org/

 


[1]  La frase pertenece a Dennis Avery, recientemente fallecido; consejero de Lyndon Johnson y jerarca del USDA (Ministerio de Agricultura de EE.UU.) de la "era Clinton".

[2]  Gabinete Nacional de Bioseguridad, del MGAP, Uruguay, 3 set. 2020.

[3]Darío Aranda, "Agrotóxicos: una convocatoria con 24 años de retraso", alainet, 13/11/2020.

[4]Llamado a autoridades nacionales e internacionales con firmantes de 203 países, 13 mar. 2020.

[5]  https://www.15-15-15.org/webzine/2020/09/07/decrecer-desdigitalizar-quince-tesis/



UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


MVDCMS  Volver arriba    |    Contacto: uypress@uypress.net