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Tiranos temblad

Ismael Blanco

08.04.2019

Mientras pensaba este artículo necesariamente me debía exigir a mi mismo ordenar mis pensamientos, no por razones de confusión sino para seleccionar las palabras adecuadas cuando estas se aglutinan. No es nada nuevo en mi, me suele pasar cuando siento algún tipo de emoción, en particular cuando las mismas surgen de las profundas entrañas.

Siento que estos días son del tipo donde se resume toda la historia, nuestra historia. Son esos días donde suceden más cosas en horas de lo que acontece en años.

Sí, lo tengo claro, nada es casual, por supuesto que lo sé. Me adelanto a la probable observación bien intencionada. Trato siempre de no pecar de ingenuo aunque ser optimista pueda parecerlo. 

Todos los días agradezco "mi sobrevida" al decir de Fernández Retamar, ya que lo sucedehoy por razones de que allá en el tiempo, digo mejor, atrás del actual tiempo, hubo una acumulación de tiempos de otros... o más agregoque no sólo fue tiempo si no la acumulación pertinaz de músculos en tensión, de nervios inquietos, desgastados, de sangré que bulló, de dolores indescriptibles, de inapelables corajes, de tozuda rebeldía es decir de vida entera, limpia y sacrificada  de quienes me antecedieron. Ellos son los que recibieron "la para mí en su corazón"...y otra vez Fernández Retamar. Gracias poeta, hacen falta...

También tengo claro que los desenlaces en la historia no se dan con formulas matemáticas, que no se trata de una ecuación perfecta, que la vida de las personas no es un álgebra y no se aplica la fórmula dado "A" es "B".

Eso me irrumpe al observar la infamia que se da en la Humanidad donde se acopian muertes, torturados, niños hambrientos, genocidios impunes, millones de madres que abren sus brazos al cielo repitiendo: "¿por qué?"y otra vez "¿por qué?"  y mil veces "¿por qué?" y millones de veces "¿por qué?" y no hay respuesta.

Es más probable que uno se vaya de este mundo llevándose más preguntas que respuestas y más broncas que alivios. En este caso sí parece darse que no se da la excepción de toda regla, cómo se da en la mayoría de los ámbitos de la existencia. Aquí parece existir nomás una formula matemática perfectamente injusta; peregrinamente inmoral: dado una pregunta no haynunca una respuesta!

Pero de vez en cuando, muy de vez en cuando la "empecinada flor" a la que hace referencia el "Flaco" Invernizzi se abre al sol, se estira y puede llegar a florecer la flor más difícily delicada de todas; aún más excepcional que la flor del cactus de la luna, que surge de golpe una vez al año, siempre en una noche de verano, siempre sin previo aviso y que se despliega por unas pocas horas.

La flor de cactus de la noche es la "empecinada flor" de la verdad que cuando florece, si es que florece hay que correr a fecundarla antes que se vuelva a cerrar hasta vaya a saber que otra noche del próximo verano.

Se lo dije a Felipe, "te voy a decir algo, es muy noble todo el esfuerzo que se está haciendo desde la Comisión de Verdad y Justicia: todos estos historiadores, las decenas de digitadores transcribiendo los documentos de los verdugos, el esfuerzo de los arqueólogos y mucho más: pero para mi la verdad va a surgir por donde  menos esperamos".

Generalmente y más en estos asuntos hay que estar atento a los detalles, los pequeños fragmentos sueltos y también en particular a los "duendes" que siempre los hay.Ojo...digo "duendes" que no es lo mismo que "arrepentidos" porque encontrar un fascista arrepentido es menos probable de que haya vida en la estrella mayor del sistema solar.

Cuando la Verdad se presenta y dice hay que sujetarla fuerte porque seguro no será más que una pequeña hilacha que habrá que desmadejar.

El lunes lloré de rabia y bronca.  Horas antes de que partiera le dije a Antonia que era mi intención  al igual que la de Cacho y Osmar de darle un abrazo a Pedro, un apretón de manos fuerte y firme, de juntar nuestro cuerpo con el suyo como el más pura acto humano de despedida entre camaradas. Y no se pudo. Unas pocas horas después mi viejo me escribía: "Canito...Pedro murió..."

¡La re mismísima puta madre que lo parió! ¿Por quépor qué se van los buenos?pensé¿porqué se van los que nunca se deberían ir? Y otra vez el interrogante, otra vez "¿el por qué?"

Pedro, "Pedrín" Giudice se fue en paz. Se fue más "rojo" que siempre y más "rojo" que todos. Mi última imagen fue en diciembre del año pasado. No hace tanto. Lo vimos bien, sonriente, tanto que el "canario" Miguel me comento: "viste que bien que está Pedro".

Se fue... se fue pero tengo para siempre en mi mente la cara joven y optimista del delgado muchacho, de facciones enjutas, de ojos grandes, que  subido a no recuerdo qué cosa, quedó retratado para siempre gracias a la instantánea del gallego Aurelio que lo estampó para la historia en aquel 9 de julio del ´73 gritando "Libertad"!!! ...el atronador y unísono grito de "Libertad"!!! que con su puño en alto junto a miles de puños en alto, puños como banderas esbeltas que llevan consigo en sus manos los rebeldes ante los tiranos.

 

En estos días  me sonaba y me resonaba: "A galopar a galopar hasta enterrarlos en el mar".Rafael Alberti venía a mi una vez más. El gallardo gaditano siempre esta presente nunca falta.

Galopar pensaba si a galopar hasta sepultar el odio, la infamia, la impunidad y "el viva la muerte"...eso enterrarlo en lo profundo del mar, bien muerto de una vez por todas y matarla, herirla de muerte con la espada firme,  ecuánime  y justa de la Verdad.

Hacia tiempo que a la derecha no la veía tan a la defensiva como en estos días. La temblorosa voz de Julio María Sanguinetti el artífice de la impunidadque apenas balbuceaba una respuesta cuando una valiente periodista lo apuraba con una sencilla pregunta: "¿Por qué usted no aplicó el articulo 4 de la ley de la Pretensión Punitiva del Estado como lo hizo el presidente Dr. Tabaré Vázquez en la búsqueda de los niños y adultos desaparecidos?" Lo mismo se le podía preguntar al Lacalle Herrera, y si viviera a Jorge Batlle.

Obviamente que no lo hicieron ni lo harían tampoco sus discípulos porque no son otracosa que actores necesarios de la impunidad, es decir y en conclusión: son ellos, si ellos! los creadores, animadores y cómplices de la mismísima y tenebrosa impunidad.

La derecha es tan derecha, tan socia de la impunidad que hace fila con Lacalle Pou, con el frívolo Sartori, con Larrañaga que con el paso de las horas se alineó a su clase, con Amorin y Talvi y el inefable y ya mencionado Sanguinetti que no hicieron más que  hacer hincapié en asuntos formales, en cuestiones de expediente para obviar intencionalmente lo que importa que es que un presidente progresista y de izquierda al tomar conocimiento de la confesión de un hecho aberrante, que se quiso pasar como un hecho secundario, que se dijo no "afectaba el honor de las FFAA" y se le pretendió contrabandear burdamente, no le tembló el pulso para destituir 6 generales, sí digo bien! 6 generales! al que hay que agregarle un séptimo como el lobizón una semana antes que fueGuido Manini Rios.

Hay que ir muy atrás en la historia para encontrar un hecho así y el único que me viene en la memoria es a Don José Batlle y Ordoñez cuando destituyó al general Galarza por ineptitud ante la levantisca de los terratenientes blancos de su época.

¿Nadie se pregunta por qué los generales que integraban los "Tribunales de honor" que no fue uno si no dos tomando en cuenta el de alzada pararon el proceso ante la aberrante confesión de  Gavazzo para que se le diera paso a la Justicia Civil como manda su propio proceso militar? ¿Nadie se pregunta por que en la parte resolutiva del informe elevado al Presidente no surge una sola palabra de tan grave reconocimiento de un hecho abominable como lo es la confesión descarnada de un homicida que reconoció el secuestro, muerte en tortura y posterior desaparición de un compatriota?¿Acaso nadie se pregunta  acerca de la complicidad de sus pares quienes al juzgar  persisten en minimizar y ocultar ese hecho grave al no plasmar una sola línea en el resumen final del informe elevado al presidente de la República?

Lo grave de este asunto es lo que pasó. Es la confesión  de asesinato de un torturador, que confirma lo que hace décadas millones de uruguayos veníamos denunciando. La derecha solamente se para a señalar con su dedo putrefacto si Tabaré  leyó o no lo escrito en su totalidado si se omitió en medio del expediente un dossier en particular. Ellos la derecha de Sanguinetti, los Lacalle padre y junior y demás no tienen la estatura moral o mínimamente ética de valorar que el presidente de nuestra querida patria actuó en forma ejemplar cómo nunca ellos se atrevieron a actuar.

Si no somos capaces de ver esto, si no podemos separar la paja del trigo, lo importante de lo accesorioestamos cometiendo un grave error y estamos mal como sociedad.

No nos extraña que la derecha hable de formalismos y de responsabilidad del Presidente por omisión. La derecha  cuestiona hasta dar sus votos para la remoción de alguno de los 6 generales y si lo hacen seguirán quedando en la historia como despreciables colaboradores necesarios de la impunidad.

Estoy seguro que estos días serán vertiginosos, seguirán resumiendo historia. Los próximos días el pueblo uruguayo se movilizará, con tranquilidad, firmeza y responsabilidad.

No es un detalle y hay que subrayarlo porque ahora es el momento. Un comandante de la Armada se presenta ante la máxima autoridad titular de la acción penal del Estado civil como es el Fiscal de Corte Dr. Jorge Díaz solicitándole que se investiguen determinados hechos ocurridos en la fuerza que esta a su cargo.

No tengo la menor duda que venciendo el miedo muchos jueces y fiscales se sumaran a los valientes jueces y fiscales que siendo muy pocos mantuvieron la dignidad de Poder Judicial que integran.

Pero vuelve hacia mí el gallardo gaditano,  escucho los cascosanchos y fuertes de su caballo; vuelve hacia a mí el querido Pedro, lo diviso andando incansablemente, enteramente vivo por sus amados médanos de Valizas; vienen a mi mente los miles de presos políticos que defendieron la Democracia; vienen hacia  mí las queridas e invencibles madres con sus blancos pañuelos; viene hacia mí la carita de mi hija a la que le pretendo dejar una patria justa y querida.

 

Vamos Rafael, gallardo gaditano, ven con tu caballo cuatralbo, ven jinete del pueblo, ven al sol y a la luna, ven conmigo y con nosotros "a galopar a galopar hasta enterrarlos en el mar".



Dr. Ismael Blanco



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