Uruguay: las islas de la izquierda. Esteban Valenti

17.08.2026

Para empezar me disculpo. Voy a insistir con un método que fue un rasgos de la izquierda, desde las polémicas de principios de siglo en Europa, se decía el pecado y el pecador, incluso algunos pecados fueron bautizados con los apellidos de los pecadores. Hagan memoria, ahora no se puede ni rozar los nombres y apellidos dentro de la izquierda, somos todos ángeles o diablos anónimos.

Por suerte no es mi caso, firmo todo y últimamente comencé a nombrar, como en el caso del último artículo: "Que hubiera sucedido si no se hubiera fundado el Frente Amplio". https://www.uypress.net/Columnistas/-Que-hubiera-pasado-si-no-se-hubiera-formado-el-Frente-Amplio-Esteban-Valenti-uc155203

La semana pasada anuncié el programa completo de una serie sobre hechos nacionales e internacionales. Me encanta el método de la historia contrafáctica. Entre otras cosas porque tuvo un éxito de lecturas muy importante.

Busco escribir con imágenes y enfoques diferentes, por una sola razón: permite describir con precisión política, de que se trata y golpear donde somos más sensibles.

Vayamos al tema, uno de los mayores peligros que enfrenta hoy la izquierda es que en grupos o individualmente, habitamos en islas, separadas y con muy poca comunicación con la isla mayor, el Frente Amplio. Somos un gran archipiélago, en serio peligro de disminución del número de habitantes y hasta de islas.

La imagen geográfica del archipiélago no es un buen vaticinio para la unidad de la izquierda, sobre todo porque no estamos fijos, nos alejamos entre nosotros y sobre todo el gran archipiélago.

El presidente, por múltiples manifestaciones no está en el archipiélago, está en su propia y alejada isla, y nosotros los habitantes del archipiélago, nos preguntamos con frecuencia y dolor si quiere volver al conjunto de islas y acercarse a la gran isla mayor. Se hacen esfuerzos, pero la distancia sigue igual o peor cada día, a pesar de los esfuerzos de su gobernador Fernando Pereira.

Junto al Presidente, en esa isla no habita todo el gobierno, están algunos ministros, que se creen los dueños de la isla, como Gabriel Oddone, Mario Lubetkin o en el montón, Carlos Negro, Alfredo Fratti (que no sabemos si sigue considerando que a despecho de toda la historia del FA, las mayorías mandan).

Los otros integrantes del gobierno bracean, unos más otros menos y los resultados no son visto por los habitantes del pequeño gran país, que en un aborto de la geología tiene adentro continente y un archipiélago. Lo más grave es que ni siquiera los habitantes del archipiélago logran ver los resultados de las muchas cosas que se hacen. 

Hay unos pocos habitantes de la isla-Torre Ejecutiva, que intentan empujar la isla presidencial hacia el archipiélago, Sandra Lazo, Lucia Etcheverry, Gustavo Civila, Juan Castillo, Fernanda Cardona, Edgardo Ortuño.

Otros, no dudamos que se esfuerzan, pero son parte del enorme signo de interrogación que flota sobre la Torre-isla-Ejecutiva.

Entre los habitantes de la Torre-Isla-Ejecutiva hay habitantes que aumentan el tamaño del enorme símbolo de interrogación, pero trabajan duro, el Pacha Sánchez, Jorge Díaz, que en frentes diferentes, uno tratando de escuchar a los intelectuales y sobrevivir a los habitantes llegados de Canelones, y el otro encabezando, con esfuerzo y a veces oposición interna la batalla contra Cardama y la banda de delincuentes blancos. ¿Los colorados irán junto a sus socios a acompañarlos incluso a la cárcel? Misterio.

Están las islas orgánicas, que están dentro del archipiélago orgánico. Me refiero al Partido Comunista, una isla grande que todos quisiéramos que aguzara su instinto y su capacidad de diálogo; el Partido Socialista debilitado pero siempre con su gran historia; la lista 95 vinculada estrechamente a la isla del palacio de ladrillos, de Mario Bergara, que nos llena de dudas de cuál es la causa por la que tiene tan malos resultados en las encuestas, si hay cantidad de cambios y de obras importantes; están las islas de los otros intendentes, de Canelones, de Lavalleja, de Río Negro, de las que los habitantes de todo el archipiélago casi no hablamos ni oímos hablar...

Siguen las islas, la Vertiente Artiguistas donde habita un gran luchador como Enrique Rubio, José Bayardi y Edgardo Ortuño entre unos cuantos. Después está Asamblea Uruguay, Partido Demócrata Cristiano (PDC),  Nuevo Espacio, Partido por la Victoria del Pueblo (PVP),  Fuerza Renovadora,  Casa Grande, Ir y otros que no logro recordar sus nombres.

Está la nueva isla  "MIFA" que está construyendo el Flaco de los Santos, que con el hambre de nuevos territorios seguramente se integrará pronto al archipiélago.

Alrededor de la isla mayor, la totalidad flotamos a distancias diferentes, quisiéramos recomponer el continente de unidad y fraternidad, pero hoy en día, navegamos a velas desplegadas (raro para unas islas... pero en política casi todo es posible) y con rumbos diversos y muchas veces realmente divergentes.

Está la isla de Brecha, donde en el último número, le dieron bien duro al presidente. Sus habitantes Enzo Adinolfi, Camilo Salvetti, Luciano Costabel, Víctor H. Abelando y otros, que yo al menos no tengo dudas que quisieran que se recompusiera un continente decente, con un rumbo firme, y sobre la enorme masa continental avance hacia la izquierda.

Después está Voces, con su incansable director Alfredo García su propia isla y sus propios habitantes, está La Onda digital con Roberto Pereira asombrándonos a todos por como mantiene a flote y a velas desplegada su isla, está Caras y Caretas, con Alberto Grille (que por que yo me haya peleado irreconciliablemente, no es motivo para ignorarlo). Y estamos nosotros, los de UYPRESS que como todos los anteriores no tenemos ninguna pretensión de ingreso orgánico a la isla mayor, pero peleamos con inteligencia nuestra batalla. Hay una isla nueva, La Diaria impresa y radio y TV del nuevo mundo, que es una incógnita, es del área cultural de la gran isla, pero a veces con la mejor buena voluntad nos desconcierta.

Puede que me olvide de alguna isla del interior, los años son los años.

Lo que no me olvido, porque la integro es la diáspora, que no llegamos ni siquiera a islotes, somos casi todos comunistas y socialistas, es "ex" no nos define.

Toda esta dispersión mientras del otro lado del archipiélago van desde los feroces Sebastían Da Silva, Graciela Bianchi, Alvaro Delgado y sobre todo Luis Lacalle Pou que se apresta a emitir un mensaje conciliatorio, con un solo objetivo tragar y ganar las elecciones. En el otro continente disparan a diario con munición muy gruesa y allí habitan los colorados disputando quien lleva el partido un poco más a la ruina y por último los restos de las exiguas tropas de Pablo Mieres.

Pero no todo termina allí, en ese continente se pueden permitir sutilezas, finezas políticas que a nosotros nos cuesta un "Perú", como Ignacio de Posadas en una brillante nota en El País del domingo 9 de octubre. Hay que leer y volver a aprender de los adversarios. Ese es un adversario, el otro continente está poblado de enemigos desaforados y otros enmascarados. Todos quieren ganar en el 2030 y en el 2029. Con brutalidad o sutileza, pero habitantes de un continente mientras nosotros somos cada día más archipiélago.

La mayoría de los habitantes de todas las islas, esperemos que los de la Isla-Torre Ejecutiva se supone que queremos volver a ser un continente verde, florido, rocoso e inteligente. Nos falta recorrer un buen trecho de mar embravecido.

Esteban Valenti
2026-08-17T07:19:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)