Los salarios perdieron poder de compra en setiembre: la inflación superó los aumentos
31.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El salario real cayó 0,43% en setiembre, con pérdidas tanto en el sector público como en el privado. La recuperación acumulada en el año sigue siendo débil.
Los trabajadores uruguayos perdieron poder adquisitivo durante setiembre, cuando los aumentos salariales quedaron por debajo de la inflación. Según los datos difundidos este viernes 30 de octubre por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el salario real cayó 0,43% respecto a agosto, afectando tanto a los funcionarios públicos como a los trabajadores del sector privado.
El Índice Medio de Salarios (IMS) registró un incremento mensual de apenas 0,10%, mientras que los precios al consumo aumentaron 0,54%. La diferencia determinó que, pese a recibir remuneraciones nominalmente superiores, los trabajadores pudieran adquirir menos bienes y servicios con sus ingresos.
La pérdida fue más pronunciada entre los funcionarios públicos, cuyo salario real retrocedió 0,50%, mientras que en el sector privado la caída alcanzó el 0,41%.
Los trabajadores públicos fueron los más afectados
Los datos del INE muestran que las remuneraciones nominales del sector público aumentaron apenas 0,05% durante setiembre.
Dentro de ese resultado, los gobiernos departamentales tuvieron una incidencia positiva de 0,09 puntos porcentuales, mientras que el gobierno central y las empresas públicas registraron incidencias negativas de 0,03 y 0,02 puntos, respectivamente.
En el sector privado, el incremento nominal fue de 0,13%, impulsado principalmente por las industrias manufactureras y el comercio, aunque insuficiente para compensar el aumento del costo de vida. La evolución confirma que los ajustes salariales no necesariamente representan mejoras efectivas para los trabajadores: cuando los precios aumentan más rápidamente que las remuneraciones, el resultado es una pérdida de capacidad de compra.
Una recuperación que todavía resulta limitada
Pese al retroceso de setiembre, los salarios reales mantienen un resultado positivo en el acumulado del año. Entre enero y setiembre de 2026, el poder adquisitivo promedio aumentó 0,99%, con una mejora de 1,03% para los trabajadores públicos y de 0,97% para los privados.
En la comparación de los últimos doce meses, el salario real creció 1,25%. Sin embargo, las diferencias entre ambos sectores son significativas. Mientras los trabajadores privados registraron una recuperación interanual de 1,56%, los funcionarios públicos obtuvieron una mejora de apenas 0,69%.
Estas cifras muestran que la recuperación salarial continúa, pero a un ritmo moderado y con resultados desiguales.
Las diferencias entre sectores económicos
La evolución de las remuneraciones también presenta contrastes importantes según las actividades productivas.
Durante los últimos doce meses, los mayores incrementos nominales del sector privado correspondieron a los servicios sociales y de salud, con 6,94%, seguidos por las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 6,82%, y el comercio, con 6,69%. En el otro extremo se ubicó la construcción, con un incremento de 5,17%, seguida por la intermediación financiera, con 5,51%.
Estas diferencias reflejan, entre otros factores, los distintos calendarios y resultados de los ajustes acordados en los Consejos de Salarios. El comportamiento sectorial resulta especialmente relevante porque los incrementos nominales no se traducen automáticamente en mejoras equivalentes del poder adquisitivo.
El crecimiento económico y la distribución del ingreso
La caída del salario real en setiembre se produce en un contexto de desaceleración de la actividad económica uruguaya.
El Banco Central informó que la actividad retrocedió 1,1% en agosto respecto a julio, mientras que el crecimiento interanual se ubicó en apenas 0,8%. La combinación de una economía con escaso dinamismo y una recuperación salarial moderada plantea desafíos para el consumo interno, la inversión y la distribución del ingreso.
Los salarios constituyen una de las principales fuentes de ingresos de los hogares y su evolución tiene consecuencias directas sobre la demanda de bienes y servicios. Cuando el poder adquisitivo se estanca o retrocede, también se debilita la capacidad de consumo de una parte importante de la población.
El desafío de sostener la recuperación salarial
El gobierno de Yamandú Orsi enfrenta el desafío de compatibilizar la estabilidad de precios, el crecimiento económico y la recuperación de los ingresos de los trabajadores.
Aunque la inflación se mantiene relativamente contenida en términos interanuales, el resultado de setiembre demuestra que incluso variaciones moderadas de los precios pueden provocar pérdidas salariales cuando los ajustes de las remuneraciones son insuficientes.
El incremento nominal acumulado del IMS durante los primeros nueve meses del año alcanzó 5,24%, mientras que en los últimos doce meses llegó a 5,98%. Sin embargo, el dato que mejor refleja la situación de los trabajadores es el salario real: su recuperación de apenas 0,99% en nueve meses muestra que las mejoras del poder adquisitivo siguen siendo reducidas.
La caída de setiembre no elimina el crecimiento salarial acumulado, pero constituye una advertencia sobre su fragilidad. En definitiva, el problema no consiste solamente en conseguir que los salarios aumenten, sino en garantizar que esos incrementos permitan mejorar efectivamente las condiciones de vida de los trabajadores uruguayos.
Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias