Viajes de Lubetkin a Italia: 15 días sin agenda pública y tres pasajes a Roma abren nuevas interrogantes
04.09.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, defendió ante el Senado sus reiteradas estadías en Italia y aseguró que parte de su actividad diplomática es reservada. Sin embargo, quedaron sin aclarar 15 días sin agenda pública y quién financió tres traslados internos hacia Roma. La oposición pedirá información adicional antes de decidir si lo convoca nuevamente, según informa diario El Observador.
La comparecencia de Mario Lubetkin ante la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado no cerró la controversia por sus reiterados viajes a Italia. Por el contrario, después de las explicaciones brindadas este jueves quedaron planteadas nuevas preguntas sobre los días en los que no aparecen actividades oficiales publicadas y sobre la financiación de tres traslados internos hacia Roma.
Lubetkin concurrió a la comisión y entregó personalmente la respuesta a los pedidos de informes formulados sobre sus misiones oficiales. La documentación, sin embargo, no terminó de despejar las dudas de la oposición, que anunció que solicitará una ampliación antes de decidir si impulsa una nueva convocatoria parlamentaria.
Uno de los principales puntos bajo discusión son 15 días en Roma para los cuales no aparece agenda oficial pública, dentro de los 48 días que el ministro permaneció en Italia durante diferentes misiones.
La información conocida originalmente a partir de una investigación del semanario Búsqueda mostró que Lubetkin pasó 160 días en el exterior desde que asumió como ministro, 48 de ellos en Italia.
Por el conjunto de sus viajes recibió US$ 90.419 en viáticos y reintegró US$ 36.397, según las cifras recogidas por diario El Observador.
La documentación permitió además identificar períodos de las estadías italianas en los que no aparecen actividades oficiales registradas. En alguno de los casos hubo hasta cuatro jornadas consecutivas sin actividades consignadas. En otro, las actividades conocidas se concentraron en una única jornada dentro de una misión de cinco días.
Esos vacíos son ahora uno de los principales puntos que el jerarca deberá terminar de explicar.
Lubetkin: no toda la agenda puede hacerse pública
Lubetkin rechazó que la ausencia de actividades en la agenda pública signifique que durante esas jornadas no haya trabajado.
El ministro sostuvo que una parte de la actividad diplomática necesariamente permanece reservada debido a la naturaleza de las negociaciones que desarrolla un canciller.
"Hay una agenda, que es la agenda de resultados, y hay una agenda de trabajo diario que ni en Italia ni en ningún país la hacemos pública, fruto de lo delicado de muchas de las discusiones", explicó.
Lubetkin insistió posteriormente en ese argumento. "Ni en Italia ni en otro país nosotros damos a entender el 100% de la agenda porque no todos los encuentros son públicos", afirmó.
Según el ministro, buena parte de las gestiones desarrolladas durante sus estadías en Italia estuvo relacionada con dos objetivos centrales de la política exterior uruguaya: conseguir el respaldo italiano al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y preparar la visita del papa León XIV a Uruguay.
Recordó que Italia no había definido inicialmente su apoyo al acuerdo comercial y sostuvo que su conocimiento del país y los vínculos construidos durante los años en los que residió allí facilitaron las negociaciones con las autoridades italianas.
Lubetkin vivió durante varios años en Roma antes de asumir como ministro y desarrolló buena parte de su carrera profesional en organismos internacionales.
"Mi experiencia y mi vida en Italia por tantos años me permitía articular con las autoridades italianas una negociación de diferente tipo", explicó ante los legisladores.
También señaló que las funciones de un ministro no se interrumpen por encontrarse en el exterior. "No hay tiempo libre para nadie", afirmó, y agregó que aunque se encuentre físicamente en Italia, Alemania o Bélgica continúa cumpliendo sus responsabilidades ministeriales.
Tres pasajes todavía sin explicación
Pero durante el análisis de la información surgió además otro punto que ahora deberá ser aclarado. En la documentación aparecen tres traslados internos realizados desde diferentes lugares hacia Roma sin que hasta ahora esté claramente establecido quién pagó esos pasajes.
La oposición pretende determinar si los boletos fueron financiados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, por otro organismo, por terceros o por el propio canciller. La diferencia es relevante.
Si los traslados fueron costeados personalmente por Lubetkin, el asunto quedaría fuera de cualquier cuestionamiento relacionado con recursos públicos. Si fueron pagados por el Estado, los legisladores pretenden conocer bajo qué concepto fueron adquiridos y qué actividad oficial justificó los desplazamientos.
Por ahora no existe información que permita afirmar que esos tres pasajes hayan sido pagados irregularmente con fondos públicos. Precisamente por esa razón, la oposición decidió solicitar primero documentación adicional antes de extraer conclusiones.
Más del 40% de los viáticos devueltos
Lubetkin utilizó además la devolución de una parte importante de los viáticos recibidos como argumento para defender la forma en que administró los recursos públicos.
El ministro destacó que reintegró más del 40% del dinero que originalmente le había sido asignado para sus misiones internacionales.
El sistema de viáticos prevé que los funcionarios reciban determinadas cantidades según el destino y la duración prevista de cada misión y que posteriormente se realicen los ajustes correspondientes cuando existen modificaciones en los viajes o gastos que no corresponde mantener.
Lubetkin sostuvo que su comportamiento demuestra que actuó con transparencia y aseguró que responderá cualquier nueva pregunta que le sea formulada.
La discusión, sin embargo, no gira solamente alrededor del monto total devuelto. El interrogante parlamentario apunta a reconstruir qué ocurrió específicamente durante las jornadas en Italia para las cuales la agenda oficial difundida no consigna actividades y determinar cómo se financiaron todos los desplazamientos asociados a esas misiones.
Italia como destino recurrente
La reiteración de Roma dentro de la agenda internacional del canciller es otro de los aspectos que generaron cuestionamientos.
De los 160 días que Lubetkin permaneció fuera de Uruguay en misiones oficiales durante el período analizado, 48 correspondieron a Italia. El ministro sostiene que esa frecuencia se explica por la importancia que adquirió el país europeo para algunos objetivos diplomáticos estratégicos.
Uno fue el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Lubetkin recordó que durante la reunión del Mercosur realizada en diciembre en Foz de Iguazú la Unión Europea no concurrió para concretar la firma y sostuvo que el respaldo italiano terminó siendo decisivo para destrabar la situación.
El otro eje fue la preparación de la visita del papa León XIV a Uruguay, prevista para noviembre.
Roma concentra además organismos internacionales relevantes para la política exterior uruguaya, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), institución con la que Lubetkin mantuvo durante años una estrecha vinculación profesional.
Las explicaciones continuarán
La comparecencia de este jueves no será, por tanto, el último capítulo del asunto. Los legisladores opositores anunciaron que presentarán nuevas preguntas por escrito para obtener información más precisa sobre las jornadas sin agenda pública y los tres pasajes hacia Roma.
La decisión de impulsar una nueva comparecencia del ministro dependerá de esas respuestas.
El escenario deja por ahora claramente separados los hechos comprobados de las interrogantes todavía abiertas.
Está documentado que Lubetkin permaneció 48 días en Italia durante distintas misiones, que existen jornadas para las cuales no se publicó actividad oficial y que devolvió una parte significativa de los viáticos originalmente asignados. También está confirmado que el canciller sostiene que durante los días cuestionados realizó actividades diplomáticas que no pueden hacerse públicas por su carácter reservado.
Lo que todavía debe determinarse es qué actividades concretas justificaron cada una de esas jornadas y quién financió los tres traslados internos hacia Roma que ahora aparecen bajo análisis.
La discusión dejó así de centrarse exclusivamente en cuántas veces viajó el canciller. La pregunta que permanece abierta es más precisa: cómo fueron financiados todos los movimientos realizados los días que no aparecen en la agenda pública dentro de esas misiones oficiales.
Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias